Estrategias de micro-compromisos
"Condimentar y saborear": infundir valores en la rutina
A veces, la vida nos impone obligaciones que no podemos cambiar fácilmente (un trabajo aburrido, tareas domésticas, cuidado de enfermos).
En estas situaciones, donde no podemos cambiar qué hacemos, podemos cambiar cómo lo hacemos utilizando la estrategia de "condimentar".
Al igual que un chef añade especias a un plato insípido para hacerlo delicioso, nosotros podemos espolvorear nuestros valores sobre actividades rutinarias o desagradables.
Por ejemplo, imaginemos a alguien que detesta las reuniones de trabajo semanales.
No puede dejar de ir, pero puede preguntarse: "¿Qué valor podría traer a esta reunión para que sea más significativa para mí?".
Podría elegir condimentar la reunión con el valor de la "curiosidad" (intentando aprender algo nuevo sobre sus compañeros), el valor del "humor" o el valor de la "assertividad".
De repente, la reunión deja de ser un tiempo muerto y se convierte en un escenario para practicar una cualidad personal importante.
Esta estrategia transforma la espera pasiva en acción comprometida, permitiéndonos vivir nuestros valores incluso en las circunstancias más restrictivas.
"Saborear" implica notar conscientemente que estamos actuando según ese valor, reforzando nuestra identidad.
El enfoque del "Decatlón de la vida": equilibrio y variedad
Especialmente útil con adolescentes o personas con vidas muy desestructurada, es la metáfora del "decatlón".
Un decatleta no puede permitirse ser excelente solo en el salto de altura y olvidar correr o lanzar. Para ganar, debe mantener un rendimiento aceptable en diez pruebas diferentes.
La vida funciona igual: si nos obsesionamos con el área "Trabajo" y sacamos un 10, pero sacamos un 0 en "Salud", "Pareja" y "Ocio", el sistema colapsa.
Esta estrategia de micro-compromisos implica seleccionar pequeñas acciones en múltiples áreas vitales simultáneamente, en lugar de centrarse obsesivamente en una sola.
Se invita al cliente a elegir una pequeña acción para la salud (beber un vaso de agua extra), una para las relaciones (enviar un mensaje de texto cariñoso) y una para el ocio (escuchar una canción que le gusta), todo en el mismo día. Esto promueve una sensación de equilibrio y riqueza vital.
Previene el agotamiento que surge de la focalización exclusiva y enseña que la acción comprometida es un tejido de muchos hilos diferentes, donde la consistencia en la var
estrategias de micro compromisos