ANSIEDAD GENERALIZADA Y PÁNICO
Síntomas fuera del ámbito competitivo
La ansiedad en deportistas no siempre se limita al momento de la competición (ansiedad de rendimiento); muchos sufren de Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG), caracterizado por una preocupación crónica y excesiva sobre diversos aspectos de la vida cotidiana, difícil de controlar.
Esto incluye preocupaciones sobre la salud, las finanzas, las relaciones o el futuro, acompañadas de una hiperactivación constante.
Un ejemplo sería un jugador de baloncesto que, lejos de la cancha, vive en un estado de alerta permanente.
Se preocupa obsesivamente por si el autobús del equipo tendrá un accidente, por si su contrato no será renovado el próximo año o por qué un compañero le miró de forma extraña en el desayuno.
Esta rumiación constante agota sus reservas de energía mental, dejándole sin recursos cognitivos para el juego.
No es que tema lanzar a canasta, es que su sistema de alarma está encendido las 24 horas del día por motivos no deportivos.
Impacto en la vida diaria y el sueño
La ansiedad generalizada tiene un coste somático elevado. Los síntomas físicos incluyen tensión muscular, temblores, problemas gastrointestinales y, muy frecuentemente, trastornos del sueño.
La incapacidad para "apagar" el cerebro por la noche impide la recuperación física necesaria para el alto rendimiento, creando un círculo vicioso.
Imaginemos a una atleta de atletismo que sufre ataques de pánico espontáneos en situaciones cotidianas, como hacer la compra o estar en espacios cerrados.
Estos episodios de miedo intenso, con taquicardia y sensación de asfixia, la llevan a evitar situaciones sociales y a aislarse.
Además, la ansiedad nocturna le provoca insomnio de mantenimiento, despertándose varias veces con el corazón acelerado.
Esta falta de descanso y el desgaste emocional de vivir con miedo al miedo (miedo a tener otro ataque) deterioran su salud general y su capacidad para entrenar, requiriendo intervención clínica más allá de la psicología deportiva.
Resumen
La ansiedad en deportistas frecue
ansiedad generalizada y panico