Estructura y Ratios del Salto
La distribución rítmica de las fases
El triple salto es una disciplina de ritmo y conservación de la velocidad. A diferencia del salto de longitud, donde se busca una única explosión máxima, aquí el atleta debe distribuir su energía y velocidad a lo largo de tres esfuerzos consecutivos: el Hop (rebote), el Step (paso) y el Jump (salto final).
El objetivo técnico primordial es evitar que una fase sea desproporcionadamente grande a costa de las otras, lo que provocaría un colapso en la velocidad horizontal.
Aunque teóricamente se habla de una distribución equitativa ("un tercio, un tercio, un tercio"), la realidad biomecánica dicta ratios porcentuales específicos para maximizar la distancia total.
Un modelo estándar de alto rendimiento suele rondar el 35% para el Hop, 30% para el Step y 35% para el Jump.
El Step es casi siempre la fase más corta, pero nunca debería caer por debajo del 27-28% de la distancia total, o la cadena cinética se romperá
Atletas dominantes de Hop vs. Jump
Dentro de esta estructura, existen variaciones según las características del atleta. Los saltadores "dominantes de Hop" son aquellos con gran fuerza concéntrica y reactiva, capaces de absorber el impacto de un primer salto muy largo (cercano al 37-38%) y aun así continuar.
Por otro lado, los "dominantes de Jump" son atletas más veloces que prefieren conservar inercia con un primer salto más conservador para explotar un salto final más amplio.
El entrenador debe identificar el perfil de su atleta, pero siempre vigilando una regla de oro: ninguna fase debe exceder el 40% de la distancia total. Si el Hop es del 40%, el impacto será tan brutal que el Step será inexistente.
El equilibrio rítmico es la base de la técnica; se debe escuchar el sonido de los apoyos en la pista, buscando un ritmo regular ("ta... ta... ta") en lugar de uno sincopado
Mantenimiento de la velocidad horizontal
La clave para lograr estos ratios es la gestión de la velocidad. El atleta no debe intentar saltar "hacia arriba" en el primer salto, sino "hacia adelante".
El ángulo de despegue en el triple salto es mucho más bajo (alrededor de 12-15 grados en el Hop) que en el salto de longitud (20-25 grados). Se busca un efecto de "piedra que rebota sobre el agua".
Si el atleta se proyecta demasiado vertical en el Hop, la caída generará fuerzas de frenado masivas, matando la
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