Comunicación y Escucha
Distinción entre Oír y Escuchar
Es fundamental diferenciar el acto biológico de oír (percibir ondas sonoras, pasivo) del acto cognitivo de escuchar (interpretar y comprender, activo).
Muchos problemas interpersonales surgen porque las personas oyen para responder, no para entender.
La escucha activa requiere silenciar el diálogo interno, eliminar distracciones y enfocar toda la atención en el interlocutor para captar no solo las palabras, sino la intención y emoción detrás de ellas.
La Escalera de la Inferencia
La comunicación es un proceso complejo donde la información se distorsiona en cada paso: 1) Lo que quiero decir, 2) Lo que realmente digo, 3) Lo que el otro escucha, 4) Lo que el otro entiende/interpreta.
La "Escalera de la Inferencia" explica cómo añadimos significado subjetivo a los hechos objetivos.
Para evitar conflictos, se debe verificar la comprensión preguntando: "¿Qué entendiste de lo que dije?" o "¿Es esto lo que quisiste decir?", reduciendo la brecha entre la intención y la interpretación.
El Poder del Silencio
El silencio es una herramienta comunicativa subestimada pero potente. En lugar de llenar cada pausa con palabras por incomodidad, mantener el silencio invita al otro a profundizar, reflexionar y compartir más información.
El silencio estratégico demuestra respeto, da espacio para que el interlocutor procese sus pensamientos y a menudo revela verdades que se perderían en una conversación apresurada.
Resumen
Es fundamental distinguir el acto pasivo de oír del proceso activo de escuchar. La escucha activa requiere silenciar el diálogo
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