La postura del terapeuta
La relación horizontal: dos escaladores en la misma montaña
La Terapia de Aceptación y Compromiso reconfigura radicalmente la jerarquía tradicional entre el profesional y el paciente.
En modelos antiguos, como el psicoanálisis clásico o el modelo médico, el terapeuta se posicionaba como el "experto sano" que diagnosticaba y reparaba al "paciente enfermo".
Esta dinámica vertical puede ser contraproducente en ACT, ya que refuerza la idea de que tener pensamientos difíciles o emociones dolorosas es una señal de patología que el experto no tiene.
En su lugar, ACT propone una relación horizontal y colaborativa. La metáfora central para describir este vínculo es la de los "dos escaladores".
Se explica al cliente que el terapeuta no es alguien que ya ha llegado a la cima y está descansando cómodamente en una tumbona mientras da instrucciones a gritos.
Por el contrario, el terapeuta es otro ser humano escalando su propia montaña, situada justo enfrente de la del cliente.
Desde su posición, el terapeuta puede ver cosas que el cliente no puede ver (dónde poner el pie, qué obstáculo viene después, o si la mochila está mal ajustada), no porque sea más listo o mejor escalador, sino simplemente por una cuestión de perspectiva.
Ambos están sujetos a la misma ley de la gravedad, al mismo cansancio y a las mismas inclemencias del tiempo.
Esta visión humaniza el proceso y elimina el estigma: el terapeuta también tiene una mente que le cuenta historias, también siente miedo y también tiene que trabajar para vivir según sus valores.
Vulnerabilidad compartida y uso del yo en terapia
Dado que asumimos que los procesos de rigidez psicológica (fusión, evitación) son universales y producto del lenguaje humano, el terapeuta no es inmune a ellos.
En ACT, se anima al clínico a utilizar su propia experiencia de manera estratégica y auténtica.
Esto no significa que la sesión se convierta en un desahogo para el profesional, sino que este puede modelar la aceptación y la defusión en tiempo real.
Si durante una sesión el terapeuta se siente confuso, ansioso por no estar ayudando lo suficiente o se da cuenta de que su mente se ha ido a otro lado, puede compartirlo abiertamente si eso sirve al proceso.
Por ejemplo, podría decir: "Estoy notando que mi mente me está diciendo que tengo que darte una solución brillante ahora mismo para ser un buen psicólogo, y eso me está generando tensión.
Voy a notar ese pensamiento, dejarlo estar, y volver a centrarme en lo que tú me estabas contando".
Al hacer esto, el terapeuta no solo muestra autenticidad, sino que demuestra en vivo cómo se aplica la tecnología de ACT: notar el evento
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