Depresión y rumiación
Activación conductual basada en valores frente a la apatía
La depresión se caracteriza a menudo por una inercia paralizante y una anhedonia (incapacidad para sentir placer).
La trampa mortal de la depresión es la regla verbal: "No puedo hacer nada hasta que tenga energía o motivación".
ACT aborda esto mediante una activación conductual rigurosa, pero con un matiz crucial: la acción no se realiza para "sentirse bien" (lo cual podría no ocurrir de inmediato), sino para "ser fiel a lo que importa".
Se trata de un enfoque de "fuera hacia dentro": cambiamos lo que hacemos para, eventualmente, cambiar cómo nos sentimos.
Supongamos que un aficionado a la jardinería ha dejado de cuidar sus plantas debido a una depresión severa.
Su mente le dice: "¿Para qué molestarse? Todo se va a morir igual". El terapeuta no debate la veracidad de ese pensamiento pesimista.
En su lugar, valida la pesadez y la apatía, y propone un pequeño movimiento basado en valores: "Sé que tu mente te dice que es inútil y que tu cuerpo pesa una tonelada.
¿Estarías dispuesto a llevar esa pesadez contigo al jardín y regar solo una maceta, no porque tengas ganas, sino porque cuidar de los seres vivos es importante para ti?".
Al actuar en presencia de pensamientos depresivos, se rompe la fusión con la idea de que "la depresión me impide moverme". La persona descubre que puede estar deprimida y regar plantas simultáneamente.
Trabajo con pensamientos de inutilidad y la narrativa del fracaso
La mente depresiva es una máquina de generar autocrítica y desesperanza: "Soy una carga", "Nunca seré feliz", "Estoy roto".
En terapia tradicional, se intentaría reestructurar estos pensamientos buscando pruebas de lo contrario.
En ACT, asumimos que intentar discutir con la depresión es agotador e infructuoso. En su lugar, practicamos la defusión agresiva de estas narrativas.
Enseñamos al cliente a ver estos pensamientos no como descripciones de su esencia, sino como "la historia del fracaso" que su mente está radiando.
Si un cliente dice "No hay esperanza para mí", el terapeuta podría responder: "Agradezco que tu mente comparta esa predicción. Es un pensamiento muy pesado y oscuro.
¿Puedes notar dónde lo sientes en tu cuerpo? ¿Tiene forma? Ahora, mientras ese pensamiento está ahí gritando que no hay esperanza, ¿podemos dar un paso hacia algo que valoras, como preparar una comida saludable?". Se trata de quitarle al pensamiento su poder de veto.
La persona aprende a tratar sus pensamientos suicidas o de in
depresion y rumiacion