Manejo de Conflictos y Mediación
Conflictos constructivos vs. destructivos
En toda estructura coordinada, el conflicto es una realidad inevitable que no siempre debe ser vista como negativa.
Los conflictos constructivos son aquellos que se centran en la resolución de problemas técnicos u operativos y fomentan una comunicación auténtica.
Estos desacuerdos ayudan a desarrollar nuevas destrezas, promueven el deseo de aprender y mejoran el entendimiento entre las partes al exponer diversas perspectivas útiles para el negocio.
Por el contrario, los conflictos destructivos desvían la atención de los objetivos, dañan el autoconcepto de los trabajadores y dividen a la organización.
Este tipo de enfrentamiento suele basarse en hostilidades personales, rumores o luchas de poder que conducen a conductas agresivas y rompen la cooperación.
El líder efectivo debe tener la capacidad de transformar las tensiones en oportunidades de mejora, enfatizando siempre los fines globales de la empresa por encima de los intereses particulares de los departamentos o individuos.
Procesos de mediación y técnicas de negociación
Cuando el conflicto no puede ser resuelto directamente por las partes, es necesaria la intervención de un tercero neutral.
La mediación es un proceso cooperativo asistido por un mediador imparcial que busca ayudar a los involucrados a llegar a un acuerdo mutuo.
Este proceso consta de tres etapas: la pre-negociación (donde se establece el rapport y se escuchan las historias), el diálogo (donde se plantean propuestas) y el acuerdo final.
Es crucial que el mediador no juzgue ni tome partido, sino que garantice que cada parte comprenda el punto de vista del otro.
Por su parte, la negociación implica el uso de mecanismos de persuasión e influencia para alcanzar un equilibrio equitativo entre intereses divergentes.
Una negociación exitosa debe separar a las personas del problema, concentrarse en los intereses reales y basar los resultados en criterios objetivos y factuales en lugar de presiones subjetivas.
El rol del mediador imparcial y el rapport
El psicólogo organizacional a menudo asume el papel de mediador o puente asertivo entre la gerencia y la base trabajadora.
Su efectividad depende de su capacidad para generar un ambiente de confidencialidad y respeto mutuo.
Al utilizar herramientas de inteligencia emocional, el mediador ayuda a regular las emociones de los contendientes para evitar que la crisis escale hacia una confrontación insalvable. Establecer un buen rapport es el primer paso para derribar las barreras defensivas.
A través de la escucha empática y la validación de sentimientos, el mediador facilita que los trabajadores expresen sus preocupaciones sin miedo a represalias.
Esta gestión profesional del conflicto no solo resuelve el impasse act
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