El Compromiso Organizacional
Identificación afectiva y sentido de pertenencia
El compromiso organizacional se manifiesta como un vínculo de carácter afectivo basado en el deseo genuino de pertenecer a la entidad.
Este sentimiento se forja cuando existe una sintonía real entre los valores personales del individuo y los principios que rigen a la corporación.
El trabajador deja de ver a la empresa como un ente externo y comienza a percibirla como propia, sintiendo orgullo por los logros colectivos y responsabilizándose por los resultados del equipo.
Este alto nivel de implicación incrementa la innovación interna, ya que el personal se siente motivado a aportar ideas y proponer mejoras en los procesos sin que medie una orden directa.
La lealtad resultante de este compromiso es tal que el profesional no duda en recomendar su lugar de trabajo como un entorno idóneo para el crecimiento, resistiéndose incluso a abandonar la organización ante propuestas externas similares.
Compromiso dual: Empresa y Colaborador
Para que el compromiso sea duradero y genuino, debe operar en un sentido bidireccional: tanto del personal hacia la compañía como de la organización hacia sus integrantes.
La empresa demuestra su compromiso a través de políticas de trato excepcional, que incluyen salarios competitivos, beneficios sociales que protejan a la familia del trabajador y la creación de un ambiente de trabajo inspirador.
Asimismo, el fomento de un liderazgo íntegro que genere confianza mutua es fundamental para sustentar este pacto no escrito.
Cuando el liderazgo es capaz de delegar responsabilidades, empoderar a sus colaboradores y mantener una comunicación diáfana, se refuerza la creencia del trabajador de que su bienestar es una prioridad para la gerencia.
Esta reciprocidad crea una base de confianza que es la clave maestra para elevar el compromiso a niveles sobresalientes, garantizando que ambas partes crezcan y se desarrollen de manera armónica.
Resumen
El compromiso es un vínculo
el compromiso organizacional