Autenticidad como Sostenibilidad
El costo metabólico de la fachada
La autenticidad en las relaciones no es solo una cuestión ética, sino energética. Mantener una fachada, fingir ser alguien que no somos o suprimir nuestras verdaderas necesidades para complacer, tiene un costo metabólico altísimo.
Es comparable a caminar permanentemente con unos zapatos dos tallas más pequeños o intentar mantener una pelota de playa sumergida bajo el agua; requiere un esfuerzo constante y agotador.
Cuando una relación se basa en la actuación ("inautenticidad"), los participantes se drenan vitalmente.
La energía que debería usarse para crecer y disfrutar se desperdicia en el mantenimiento del disfraz.
Imaginemos a alguien que odia las multitudes pero finge ser un fiestero extrovertido para atraer a una pareja. Cada evento social se convierte en una tortura que drena su batería interna.
Con el tiempo, esta discrepancia se vuelve insostenible y surge la irritabilidad, la depresión o el colapso de la relación.
Por el contrario, la autenticidad es una fuente de energía. Ser uno mismo es el estado de menor resistencia.
Cuando alineamos lo que pensamos, decimos y hacemos, liberamos un caudal de vitalidad.
Una relación sostenible solo puede construirse sobre la verdad de quiénes somos, porque es lo único que podemos mantener a largo plazo sin agotarnos.
La autenticidad como filtro y catalizador
Ser auténtico funciona como un filtro magnético de alta eficiencia. Al mostrarnos tal cual somos, sin diluir nuestra esencia, automáticamente repelemos a aquellos que no resuenan con nuestra verdad y atraemos a aquellos que sí lo hacen.
Esto, lejos de ser un problema, es una bendición. Evita perder tiempo con personas con las que tendríamos que fingir de por vida.
La autenticidad polariza: quizás no gustaremos a todos, pero aquellos a quienes gustemos nos amarán por lo que realmente somos, no por una ilusión. Además, la autenticidad es contagiosa.
Cuando uno de los miembros de la pareja o del sistema familiar se atreve a dejar caer las máscaras y hablar desde el corazón, otorga un permiso implícito a los demás para hacer lo mismo. Crea un espacio de seguridad donde la vulnerabilidad es bienvenida.
Las personas que nos aman de verdad siempre apoyarán nuestra autenticidad porque desean vernos florecer, no marchitarnos en un papel fal
autenticidad como sostenibilidad