Técnicas para Mejorar la Receptividad del Coachee al Coaching
Abordando la Falta de Receptividad
Incluso cuando un coachee parece inicialmente preparado para el coaching, pueden surgir momentos o temas que generen resistencia o falta de receptividad.
La capacidad del coachee para recibir y procesar feedback, sugerencias o nuevas perspectivas es crucial para el avance del proceso.
Cuando esta receptividad disminuye, el coach no debe simplemente ignorarlo o forzar el avance, sino que puede emplear una serie of técnicas específicas para intentar mejorarla.
Estas estrategias buscan crear un entorno más propicio para la apertura y facilitar que el cliente se involucre de manera más constructiva.
Adaptación del Estilo Comunicativo
Una primera línea de acción es adaptar la comunicación a las preferencias del cliente. Esto implica:
- Comunicarse con un estilo (más directo, más suave, más formal, etc.) que resulte atractivo y cómodo para ese coachee en particular.
- Utilizar los medios de comunicación (cara a cara, videollamada, email para seguimiento) que mejor se ajusten a sus preferencias y disponibilidad.
- Emplear las técnicas y métodos de aprendizaje que mejor encajen con los estilos y tendencias conductuales del cliente (visual, auditivo, kinestésico, etc.).
- Al ajustar el enfoque a las características del coachee, se reduce la fricción y se facilita la recepción del mensaje.
Enmarcar la Receptividad como Catalizador del Éxito
Es útil hablar explícitamente de la capacidad para recibir coaching como un elemento catalizador del éxito personal y profesional.
Cuando un coachee comprende que ser receptivo (estar abierto al feedback, a nuevas ideas, a la autoexploración) es importante para alcanzar sus propios objetivos, tenderá a tener más conciencia de los elementos que favorecen esa capacidad (como la escucha activa, la suspensión del juicio, etc.) y, en consecuencia, estará más abierto al proceso de coaching en sí mismo. Se trata de mostrarle el beneficio directo que la apertura tiene para él.
Gestión del Tiempo y el Entorno
A veces, la falta de receptividad no se debe al contenido, sino al contexto. Es importante considerar:
- Preguntar al coachee si prefiere programar la sesión para otro momento. Si está estresado, cansado o preocupado por otros asuntos, su capacidad para recibir coaching estará mermada. Un simple cambio de horario puede marcar una gran diferencia.
- Programar las conversaciones de coaching en momentos y en ambientes que favorezcan la capacidad para recibirlo. Buscar momentos de calma y entornos privados, seguros y sin interrupciones es fundamental.
Diálogo Abierto sobre los Desencadenantes
En lugar de evitar el tema, puede ser muy productivo hablar abiertamente acerca de los elementos que pueden estar desencadenando la incapacidad para recibir coaching en un momento dado.
Preguntar directamente qué está dificultando la apertura ("Noto cierta resistencia hoy, ¿hay algo que te esté impidiendo conectar con esto?") puede sacar a la luz preocupaciones o malentendidos subyacentes.
Para facilitar esta conversación, el coach debe mostrarse él mismo abierto a escuchar y comprender los elementos que desencadenan esa falta de receptividad en el cliente.
Uso Estratégico de Preguntas
Finalmente, el tipo de preguntas utilizadas puede influir en la receptiv
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