La Evaluación Final: Balance y Cierre del Proceso
Conclusión Formal del Proceso
La última fase del proceso de eva luación, y del coaching en general, culmina con una eva luación final.
Este momento sirve para realizar un balance comparativo entre los objetivos establecidos al inicio y los indicadores de éxito definidos, valorando el progreso real conseguido.
Es una etapa crucial en la que deben participar todas las partes implicadas: el coach, el coachee y, en el caso de coaching en empresas, la organización patrocinadora.
Este cierre formal permite revisar el camino recorrido, consolidar los aprendizajes y dar por concluida la relación de coaching de manera estructurada.
Rol del Coachee en la Evaluación Final
En esta última etapa, el coachee tiene un papel activo. Deberá estimar el progreso conseguido desde su propia perspectiva y compartir con el coach (y la empresa, si aplica) los resultados obtenidos.
Esta autoeva luación es fundamental, ya que refleja la percepción del cliente sobre el valor y el impacto del proceso en su desarrollo personal o profesional.
Es un momento para que el coachee se apropie de sus logros y reflexione sobre la transformación experimentada.
Rol del Coach: Consolidación y Sostenibilidad
Por su parte, el coach deberá centrarse en insistir en los mecanismos necesarios para consolidar y mantener los resultados derivados de la transformación conseguida por el coachee.
El objetivo es asegurar que los beneficios del proceso reviertan no solo sobre la persona a largo plazo, sino también sobre la empresa (en coaching organizacional).
Se busca garantizar la sostenibilidad del cambio más allá de la finalización formal del acompañamiento.
Finalización Anticipada del Proceso
Puede ocurrir que el proceso finalice antes de lo previsto inicialmente. Esto puede deberse a razones positivas o negativas.
Una causa positiva surge cuando los resultados se alcanzan antes de lo esperado, haciendo lógico renunciar al resto de las sesiones planificadas.
Por otro lado, una causa negativa puede ser que el coach o el coachee consideren que no se produce ninguna transformación positiva significativa.
En estos casos, si se constata una falta de evolución persistente, es conveniente optar por detener el proceso.
También cabe la posibilidad de que se concluya que la intervención adecuada debe ser otra distinta del coaching, considerando otras disciplinas si el problema subyacente escapa al ámbito del coaching.
El Informe Final: Documentando el Proceso
El cierre formal de esta etapa se produce con la redacción del informe final. Este documento recoge de manera resumida todo el proceso de coaching y su evolución.
Debe incluir datos clave como: un resumen de las técnicas o capacidades trabajadas y cómo han influido en el rendimiento; los métodos de recopilación de datos utilizados; un resumen de lo detectado durante la intervención; una descripción de los beneficios del programa para el coachee y la organización (si aplica); y conclusiones y recomendaciones (p. ej., necesidad de formación adicional o ampliar la intervención).
Es importante recordar que estos puntos son especialmente relevantes para el coaching en empresas.
Discusión Exhaustiva de los Resultados
Al reflejar los resultados en el informe
la evaluacion final balance y cierre del proceso