El Coach como Guía: Trabajando Valores, Relaciones y Coherencia
Elementos Clave en el Diálogo de Coaching
Para desarrollar eficazmente su papel de guía, el coach debe centrar sus diálogos con el coachee en tres elementos interconectados de suma importancia: los valores del cliente, la calidad de sus relaciones y su nivel de coherencia interna y externa.
Abordar estos aspectos permite ir más allá de los objetivos superficiales y trabajar en un nivel más profundo del ser, facilitando una transformación más significativa y sostenible.
Son áreas que revelan mucho sobre las motivaciones, los patrones de interacción y la alineación vital del coachee.
Explorando la Estructura de Valores
Una tarea fundamental del coach es indagar en la estructura de valores del coachee.
Los valores son los principios rectores, aquello que la persona considera intrínsecamente importante y que guía (o debería guiar) sus decisiones y acciones.
El coach no impone valores, sino que ayuda al cliente a hacérselos ver, a tomar conciencia explícita de cuáles son sus valores fundamentales.
Este proceso permite al coachee analizarlos, comprender su jerarquía y eva luar en qué medida su vida actual está alineada con ellos.
Identificar y clarificar los valores proporciona una brújula interna esencial para tomar decisiones más auténticas y encontrar un mayor sentido de propósito.
Incidiendo en el Ámbito Relacional
Es igualmente importante que el coach incida sobre el ámbito relacional del coachee. Las relaciones interpersonales son una fuente crucial de bienestar o malestar.
El objetivo es buscar una mayor armonía en las conexiones del cliente con los demás.
Esto implica no limitarse simplemente a hacer uso de la empatía por parte del coach, sino también trabajar para desarrollar la capacidad empática en el propio coachee.
Mejorar la habilidad para comprender y conectar con los demás, comunicarse eficazmente y gestionar conflictos de manera constructiva son aspectos clave que se abordan para enriquecer el mundo relacional del cliente.
Fomentando la Coherencia entre Principios y Acción
El tercer elemento, la coherencia, hace referencia a la responsabilidad que hay que asumir al desarrollar y potenciar un determinado comportamiento, asegurando que la forma en que lo hacemos sea fiel a nuestros propios principios y valores. Se trata de alinear lo que pensamos, sentimos y decimos con lo que hacemos.
Para facilitar esta coherencia, el coach debe estudiar y conocer el entorno y las circunstancias concretas del coachee.
Al comprender el contexto, es posible encontrar la armonía entre ese entorno, los valores del cliente y las nuevas decisiones que se tomen a lo largo del proceso.
La Necesidad de Estabilidad Emocional del Coach
Sin embargo, para poder guiar eficazmente al coachee en la exploración de sus valores, relaciones y coherencia, es imprescindible que tú, desde tu rol profesional, des muestras de estabilidad emocional.
Guiar a otros en te
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