Cuidando el Lenguaje Verbal y No Verbal del Coach (Tono, Cuerpo, Contacto Ocular)
La Comunicación Integral del Coach
Más allá de las palabras que elegimos (lenguaje verbal), la forma en que comunicamos a través de nuestro lenguaje no verbal juega un papel igualmente crucial en la efectividad de una sesión de coaching.
Es fundamental que, como coach, cuides conscientemente tanto tu lenguaje verbal como el no verbal.
La congruencia entre ambos es clave para transmitir confianza, credibilidad y empatía.
Prestar atención específica a elementos como el tono de voz, el lenguaje corporal y el contacto ocular te permitirá gestionar mejor la dinámica de la sesión y fortalecer la conexión con tu cliente.
Tono de la Voz: Modulación y Seguridad
El tono de la voz tiene un impacto significativo en cómo se percibe tu mensaje y en la atmósfera de la sesión.
Si tu voz resulta demasiado brusca o autoritaria, puedes llegar a intimidar al cliente, inhibiendo su apertura.
Por el contrario, si tu voz es demasiado débil o vacilante, el cliente podría percibir falta de seguridad por tu parte e intentar hacerse con el control de la sesión, desviándose del foco o "irse por las ramas".
Lo ideal es procurar un tono cálido, que transmita cercanía y empatía, pero al mismo tiempo seguro, que refleje profesionalidad y confianza en el proceso.
Es igualmente importante evitar la monotonía, modulando la voz según las circunstancias y el contenido emocional de la conversación, para mantener el interés y la conexión.
Lenguaje Corporal: Apertura y Evitación de Barreras
En cuanto al lenguaje corporal, el aspecto más importante es evitar conscientemente gestos que puedan interpretarse como desaprobación, juicio o falta de interés.
Esto incluye evitar sonrisas sarcásticas, fruncir el ceño excesivamente, cruzar los brazos de forma defensiva o cualquier otro gesto que pueda generar barreras en la comunicación con tu cliente.
Una postura abierta, relajada pero atenta, inclinarte ligeramente hacia el cliente y utilizar asentimientos sutiles son señales no verbales que fomentan la confianza y demuestran tu implicación en la escucha.
Tu cuerpo debe comunicar receptividad y apoyo.
Contacto Ocular: Conexión y Atención
El contacto ocular es otra herramienta no verbal poderosa. Mantener una mirada directa adecuada (sin que sea intimidante o fija) facilita la comunicación positiva y transmite interés y sinceridad.
Por el contrario, si evitas mirar a tu cliente con regularidad, este podría interpretarlo como desinterés, falta de confianza o incluso como si estuvieras ocultando algo.
El contacto ocular ayuda a establecer y mantener la conexión emocional, permite leer mejor las reacciones no verbales del cliente
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