Gestión de Energía vs. Tiempo
El cambio de paradigma: De la agenda a la vitalidad
En el alto rendimiento, el tiempo es un recurso limitado y equitativo (todos tienen 24 horas), pero la energía es un recurso renovable y variable.
El coaching moderno ha evolucionado desde la simple gestión del tiempo (Time Management) hacia la gestión de la carga energética (Energy Management).
Inspirado en el modelo de Jim Loehr, el coach trabaja sobre una pirámide de cuatro fuentes de energía interconectadas: la Física (base: sueño, nutrición), la Emocional (calidad de las relaciones, clima interno), la Mental (foco, concentración) y la Espiritual (propósito, el "por qué").
Estar presente físicamente en un entrenamiento no sirve de nada si la energía mental o emocional está agotada.
El objetivo es asegurar la disponibilidad de la energía adecuada en el momento adecuado
Auditoría de fugas energéticas
Una herramienta técnica esencial es la "auditoría energética". El coach ayuda al atleta a identificar sus "fugas de energía".
Un conflicto familiar no resuelto, la preocupación por un patrocinador o el uso excesivo de redes sociales son drenajes invisibles que agotan la reserva emocional necesaria para competir.
Al detectar estas fugas, se pueden sellar o gestionar. Además, se alinean las tareas según la demanda energética.
Las actividades de alta exigencia cognitiva (como el análisis táctico de vídeo) deben programarse en los momentos de mayor frescura mental del atleta, evitando realizarlas cuando el depósito de voluntad está vacío tras un entrenamiento físico extenuante
Ritmos circadianos y recuperación estratégica
La gestión avanzada incluye el respeto a los ritmos biológicos o circadianos. El coach ayuda a identificar el cronotipo del atleta (alondra o búho) para optimizar los horarios de entrenamiento de calidad si el calendario lo permite. Asimismo, se redefine el concepto de descanso.
La recuperación no es "tiempo perdido" ni "no hacer nada"; es "tiempo de consolidación" y regeneración activa.
Se integran micro-pausas estratégicas durante el día y protocolos de desconexión digital para evitar la fatiga por decisión.
Gestionar la energía significa crear un ecosistema donde el deportista llega al momento de la verdad con el tanque lleno, habiendo eliminado todo ruido innecesario que no contribuya a su excelencia
Resumen
El coaching moderno evoluciona de gestionar el tiempo a gestionar la carga energética vital. Se trabaja sobre cuatro fuentes interconectadas: física, emocional, mental y espiritual para el rendimiento.
Mediante una auditoría energética, se identifican fugas como conflictos no resueltos o exceso de redes sociales. Detectar estos drenajes permite sellarlos y programar tareas según la frescura mental.
La gestión incluye respetar ritmos circadianos y redefinir el descanso como tiempo de consolidación activa. Optimizar la energía asegura que el deportista compita con el máximo de vitalidad disponible.
gestion de energia vs tiempo