Acción Opuesta
El mecanismo de cambio conductual
La Acción Opuesta es una de las herramientas más potentes para modificar emociones que no se ajustan a los hechos o que no son efectivas para los objetivos del individuo.
Se basa en el principio de que cada emoción tiene un impulso de acción biológico asociado (el miedo impulsa a huir, la ira a atacar, la tristeza a retraerse).
Si se sigue ese impulso, la emoción se intensifica y se prolonga; si se actúa de manera diametralmente opuesta, la emoción se debilita y eventualmente cambia.
No se trata de suprimir el sentimiento, sino de enviar una señal nueva al cerebro a través del comportamiento.
Por ejemplo, si la tristeza dicta quedarse en cama y aislarse, la acción opuesta implica levantarse, activarse y buscar contacto social, rompiendo así el ciclo de retroalimentación que mantiene el estado depresivo.
Aplicación específica por emoción
Para que esta estrategia funcione, la acción debe ser totalmente opuesta en todos los niveles.
En el caso del miedo injustificado (como el miedo a hablar en público o a pedir un favor razonable), la acción opuesta es acercarse a la fuente del miedo y mantenerse allí, en lugar de evitarla.
Para la ira que no es útil (como enfadarse por un error menor de un ser querido), en lugar de gritar o atacar verbalmente, se practica la gentileza, se intenta comprender la perspectiva del otro o se realiza un gesto amable.
En el caso de la culpa injustificada, en lugar de pedir disculpas excesivas o castigarse, se camina con la cabeza alta y no se trata de reparar lo que no se ha roto.
Esta contradicción deliberada entre lo que se siente y lo que se hace obliga al sistema emocional a recalibrarse.
Modificación fisiológica y expresiva
La ejecución de la Acción Opuesta no debe ser solo conductual, sino también física y expresiva.
Si se está enfadado pero se decide actuar amablemente, no basta con decir palabras amables con los dientes apretados y los puños cerrados; el cuerpo debe acompañar la acción.
Esto implica relajar conscientemente las manos, suavizar los músculos faciales, adoptar una postura abierta y respirar de manera calmada.
Si hay tristeza, se debe adoptar una postura erguida, levantar la mirada y hablar con un tono de voz firme y con volumen normal.
Cambiar la expresión facial y la postura corporal envía bio-retroalimentación al cerebro indicando que la "emergencia" emocional ha pasado o es diferente, lo que acelera el cambio en el estado afectivo interno.
Hacerlo a medias no funciona; la inversión en la acción contraria debe ser completa.
Resumen
La Acción Opuesta modifica emociones que no se ajustan a los hechos actuando contra su impulso biológico. Si se sigue el impulso natural, la emoción se intensifica; si se actúa diametralmente opuesto, la emoción cambia .
Para funcionar eficazmente, la acción debe ser totalmente opuesta en conducta y actitud. Enfrentar el miedo injustificado o responder con gentileza a la ira inútil obliga al sistema emocional a recalibrarse mediante la contradicción deliberada .
La ejecución debe incluir cambios físicos expresivos, como relajar la postura o cambiar el gesto facial. Esta bio-retroalimentación indica al cerebro que la emergencia ha pasado, acelerando el cambio real en el estado afectivo interno .
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