Abuso de sustancias y adicciones
El modelo de la Abstinencia Dialéctica
El tratamiento de adicciones en DBT utiliza un enfoque único llamado "abstinencia dialéctica", que sintetiza la exigencia de abstinencia total con la realidad de las recaídas.
Se establece un compromiso inquebrantable con la abstinencia absoluta (el polo del cambio), pero se integra un plan de contingencia compasivo si ocurre un desliz (el polo de la aceptación).
Esto evita el "efecto de violación de la abstinencia", donde un pequeño desliz se convierte en una recaída total debido a la vergüenza y la renuncia ("ya lo eché a perder, da igual seguir consumiendo").
Se requiere que el individuo se comprometa al 100% a no consumir en cada momento presente, pero si falla, debe aplicar inmediatamente habilidades de reducción de daños y "volver al vagón" sin caer en el autodesprecio paralizante, reiniciando el compromiso de abstinencia instantáneamente.
Gestión del entorno y desencadenantes
La recuperación requiere una reestructuración radical del entorno vital, conocida como evitar "gente, lugares y cosas" asociados al consumo.
El cerebro adicto crea fuertes asociaciones condicionadas; la simple visión de un lugar donde se consumía o el contacto con antiguos compañeros de consumo puede disparar un deseo fisiológico abrumador antes de que la mente consciente pueda intervenir.
La estrategia implica "quemar los puentes" que conectan con la vida de adicción: borrar números de teléfono, cambiar rutas de transporte, y eliminar cualquier objeto relacionado con el hábito.
Se trabaja en la construcción de nuevos entornos que ofrezcan seguridad y que no activen el sistema de recompensa vinculado a la sustancia, protegiendo así al individuo de la lucha constante contra estímulos ambientales potentes.
Sustitución de la función de la conducta
Dado que el abuso de sustancias a menudo surge como una automedicación para el dolor o el vacío, simplemente eliminar la sustancia sin ofrecer una alternativa deja al individuo indefenso ante su malestar.
Es necesario identificar la función que cumplía la droga (ejemplo relajación, socialización, energía) y sustituirla por mecanismos adaptativos que ofrezcan recompensas similares, aunque sean menos intensas al principio.
Si el consumo se usaba para la excitación, se puede sustituir por deportes de alta intensidad; si era para la calma, por prácticas de regulación sensorial profunda.
La idea es llenar el vacío dejado por la adicción con actividades que construyan una vida valiosa y que eventualmente restaur
abuso de sustancias y adicciones