Estructura de la Sesión
Actualización y Establecimiento de la Agenda
Para maximizar la eficiencia, las sesiones de TCC siguen una estructura definida. La primera parte implica una revisión breve del estado de ánimo (usando escalas subjetivas o inventarios como el BDI) y una actualización de la semana.
Aquí el paciente menciona eventos significativos o crisis recientes. Inmediatamente después, se establece la agenda de manera colaborativa.
El terapeuta pregunta: "¿Sobre qué problemas específicos te gustaría trabajar hoy?".
Si el paciente menciona tres temas (una discusión con su pareja, problemas de sueño y una preocupación financiera), se priorizan uno o dos para asegurar que se traten con la profundidad necesaria, evitando saltar superficialmente de un tema a otro sin resolver ninguno.
Revisión de Tareas y Trabajo Central
Un elemento crítico que conecta las sesiones es la revisión de la tarea (o plan de acción) de la semana anterior.
Si el terapeuta olvida revisar la tarea, envía el mensaje implícito de que el trabajo fuera del consultorio no es importante.
Se analiza qué funcionó, qué obstáculos surgieron y qué aprendió el paciente. Posteriormente, se procede al trabajo central de los temas agendados.
Aquí es donde se aplican las técnicas (reestructuración cognitiva, role-playing, resolución de problemas).
Por ejemplo, si el tema es la discusión con la pareja, se desglosan los pensamientos automáticos que surgieron durante el conflicto, se eva lúan las evidencias y se buscan respuestas alternativas más funcionales.
Asignación de Nuevas Tareas y Feedback
El cierre de la sesión incluye dos pasos vitales. Primero, el diseño de nuevas tareas para la semana que se deriven lógicamente de lo trabajado en la sesión (ejemplo "Esta semana, cuando notes que te enojas, intenta anotar el pensamiento exacto antes de reaccionar"). Finalmente, se solicita feedback o retroalimentación.
El terapeuta pregunta: "¿Qué te llevas de esta sesión? ¿Hubo algo que te molestara o que no se entendió bien?".
Esto permite corregir malentendidos al momento, ajustar el enfoque si el paciente sintió que no fue escuchado, y fortalecer la alianza terapéutica al demostrar que la opinión del paciente es vital para el proceso.
Resumen
Las sesiones siguen una estructura definida para maximizar la eficiencia y el orden. Comienzan con una breve actualización del estado de ánimo y el establecimiento colaborativo de una agenda para priorizar los problemas urgentes a tratar.
Un elemento crítico es la revisión de tareas previas para validar el esfuerzo fuera del consultorio. Posteriormente, se procede al trabajo central aplicando técnicas específicas, como la reestructuración cognitiva, sobre los temas agendados previamente.
El cierre incluye el diseño lógico de nuevas tareas derivadas de la sesión para la semana siguiente. Finalmente, se solicita feedback al paciente para corregir malentendidos, ajustar el enfoque si es necesario y fortalecer la alianza terapéutica.
estructura de la sesion