Visión panorámica del Hexaflex
Los seis pilares de la flexibilidad psicológica
El modelo clínico de la Terapia de Aceptación y Compromiso se articula en torno a una estructura hexagonal conocida como el "Hexaflex".
Este diagrama no es una mera lista de técnicas, sino un mapa de procesos interconectados que, cuando se trabajan en conjunto, fomentan la salud mental, entendida aquí como flexibilidad psicológica.
En el centro del hexágono reside la capacidad de estar presente, abrirse y hacer lo que importa. Los seis vértices que componen este modelo son:
Aceptación: La voluntad de experimentar emociones y sensaciones sin intentar modificarlas.
Defusión Cognitiva: La capacidad de observar los pensamientos sin quedar atrapado en su contenido literal.
Contacto con el Momento Presente: La habilidad de dirigir la atención al "aquí y ahora" de manera flexible y voluntaria.
El Yo como Contexto: La perspectiva de un "yo observador" que trasciende las experiencias momentáneas, diferenciándose del "yo concepto" o la narrativa que nos contamos sobre quiénes somos.
Valores: La clarificación de lo que es verdaderamente importante y significativo para la persona, sirviendo como brújula vital.
Acción Comprometida: El establecimiento de patrones de conducta efectivos y concretos que nos mueven en la dirección de esos valores.
Estos seis procesos no funcionan de forma aislada; son facetas de un mismo diamante.
Por ejemplo, es difícil realizar una acción comprometida (como ir a una entrevista de trabajo) si no hay aceptación de la ansiedad que conlleva y una conexión con el valor de desarrollo profesional.
Agrupación funcional: procesos de apertura y procesos de compromiso
Para facilitar su aplicación clínica y comprensión, el Hexaflex suele dividirse en dos grandes bloques funcionales que trabajan en sinergia.
El lado izquierdo del modelo agrupa los procesos de Mindfulness y Aceptación (Aceptación, Defusión, Contacto con el Momento Presente y Yo como Contexto).
El objetivo de este bloque es ayudar a la persona a relacionarse de una manera diferente con sus eventos privados, soltando la lucha y el juicio. Se trata de "despejar el camino" interior.
Imaginemos a un surfista: este bloque le enseña a no luchar contra las olas (emociones) ni a debatir con el mar, sino a mantenerse en equilibrio sobre la tabla observando el entorno.
El lado derecho del modelo se enfoca en los procesos de Cambio de Comportamiento y Compromiso (Valores, Acción Comprometida, y también el Contacto con el Momento Presente y Yo como Contexto, que actúan como puente). Este bloque se centra en la activación conductual y la construcción de vida.
Siguiendo con la metáfora del surfista, una vez que ha aprendido a no pelear con el agua, este bloque se encarga de que elija hacia dónde quiere navegar y reme con fuerza en esa dirección.
La combinación de ambos lados crea un individuo capaz de sentir plenamente (apertura) y moverse efectivamente (compromiso), lo que define la flexibilidad psicológica.
Resumen
El modelo clínico de ACT se articula en torno al Hexaflex, una estructura hexagonal que no es una lista de técnicas, sino un mapa de seis procesos interconectados para fomentar la flexibilidad psicológica.
Sus vértices incluyen la aceptación, la defusión cognitiva, el contacto con el presente, el yo como contexto, los valores y la acción comprometida, funcionando no de forma aislada, sino como facetas unidas.
Para su aplicación, estos procesos se agrupan en dos bloques funcionales que trabajan en sinergia: los procesos de apertura y mindfulness (para soltar la lucha) y los procesos de compromiso (para construir vida).
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