La perspectiva de [Estancado, no roto]
Cambio de paradigma: de la reparación a la liberación
Una de las posturas filosóficas más potentes de esta terapia es la visión que tiene del ser humano que acude a consulta.
A diferencia del modelo médico tradicional, que a menudo busca diagnosticar una "avería" o "enfermedad" para corregirla, ACT adopta la postura de que el cliente no está "roto" ni defectuoso.
No hay piezas que falten ni engranajes que deban ser reemplazados. En su lugar, se ve al individuo como alguien que está estancado.
Está atrapado en trampas verbales y patrones de evitación que son, irónicamente, el resultado de intentar solucionar su vida con herramientas inadecuadas.
Imaginemos a un conductor experto cuyo vehículo ha quedado atrapado en un banco de barro.
El conductor no ha olvidado cómo conducir, y el motor del coche funciona perfectamente.
El problema no es una avería mecánica interna, sino que la estrategia que normalmente funciona en asfalto (acelerar a fondo) aquí solo sirve para hundir más las ruedas en el barro.
El terapeuta no necesita "arreglar" al conductor ni reconstruir el motor; necesita ayudarle a darse cuenta de que acelerar no funciona en este contexto y enseñarle a poner tablas bajo las ruedas para salir.
Al despatologizar el sufrimiento, reducimos el estigma y la vergüenza del cliente, permitiéndole ver su situación no como una prueba de su defectuosidad, sino como una consecuencia de estrategias humanas comprensibles pero ineficaces.
La normalización de la experiencia humana
Desde esta perspectiva, los síntomas que trae el paciente (ansiedad, tristeza, dudas obsesivas) se validan como reacciones normales ante circunstancias de la vida o la historia de aprendizaje de la persona.
Sentir un nudo en el estómago antes de una cita importante no es un síntoma de un trastorno de ansiedad; es una señal de que la cita te importa.
Tener pensamientos de "no valgo para nada" después de un despido no es un error de procesamiento cerebral; es la mente intentando dar sentido a una pérdida y protegerse de futuros daños.El terapeuta trabaja activamente para normalizar estas experiencias.
Si un cliente dice "tengo miedo de que mi pareja me deje", en lugar de tratar eso como un pensamiento irracional a eliminar, se valida: "Es natural sentir miedo cuando amamos a alguien, porque eso nos hace vulnerables".
Al normalizar el dolor, se le quita el poder de ser algo "anormal" que debe ser extirpado.
El mensaje es: "Tus pensamientos y sentimientos son válidos y tienen sentido dada tu historia; el problema es que tu lucha contra ellos es lo que te mantiene inmóvil".
Esto empodera a la persona para dejar de intentar "curarse" de ser humano y empezar a moverse hacia lo que desea.
Resumen
ACT propone un cambio de paradigma frente al modelo médico, viendo al cliente no como alguien defectuoso o enfermo que necesita reparación, sino como un ser humano estancado en trampas verbales.
Se utiliza la metáfora de un coche atrapado en el barro: el motor funciona perfectamente, pero la estrategia de acelerar (luchar) no es útil en ese contexto y hunde más las ruedas.
El terapeuta normaliza los síntomas validándolos como reacciones naturales ante la vida; el objetivo no es "curar" al cliente de ser humano, sino enseñarle estrategias nuevas para salir del estancamiento y avanzar.
la perspectiva de estancado no roto