Intuición y Toma de Riesgos
Confianza visceral y el "saber antes de saber"
En la toma de decisiones profesionales, a menudo nos paralizamos esperando tener todos los datos lógicos para garantizar el éxito.
Sin embargo, existe un mecanismo de decisión más rápido y profundo: la intuición o la "confianza visceral".
Esto se manifiesta como un saber corporal, una sensación física sutil pero insistente que nos empuja hacia una dirección antes de que nuestra mente racional pueda justificarla.
Cultivar esta capacidad implica aprender a distinguir entre la voz del miedo (que grita y contrae) y la voz de la intuición (que suele ser tranquila y expansiva).
Seguir este instinto a menudo requiere actuar "antes de saber", es decir, comprometerse con un curso de acción (como inscribirse en un curso o aceptar un puesto) basándose en la resonancia interna en lugar de en la certeza externa absoluta.
Acción antes de la preparación total
Al asumir nuevos retos, las personas con síndrome del impostor suelen sentir que deben ser expertas antes de empezar.
Aquí es útil aplicar una variante ética del "fingir hasta lograrlo": actuar como si ya estuvieras en el rol.
Esto no significa mentir sobre conocimientos técnicos que no se poseen ni inventar habilidades.
Significa asumir la responsabilidad y la postura del cargo, ocupando el espacio con la seguridad de quien tiene derecho a estar allí, mientras se trabaja diligentemente para adquirir las competencias faltantes.
Es vital evitar la comparación con una versión idealizada de uno mismo que "debería saberlo todo".
En su lugar, se debe adoptar la actitud de un profesional capaz que está en proceso de aprendizaje.
Esta mentalidad permite tomar riesgos y aceptar puestos para los que quizás no se tiene el 100% de los requisitos técnicos hoy, confiando en la capacidad propia para cerrar esa brecha mediante el esfuerzo y la adaptación sobre la marcha.
Andamiaje emocional y soporte
Dar saltos de fe y asumir riesgos requiere una estructura de seguridad. Nadie logra grandes cambios en solitario.
Es fundamental construir un "andamiaje emocional" compuesto por mentores, colegas de confianza, amigos o coaches que actúen como red de seguridad.
Estas personas no solo brindan apoyo cuando las cosas se ponen difíciles, sino que sirven como espejos de realidad que contrarrestan nuestra autocrítica distorsionada.
Al verbalizar nuestros miedos y planes con este círculo de confianza, ganamos responsabilidad (accountability) y perspect
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