Afirmaciones y Estado del Ser
El peligro de la afirmación vacía
El uso de afirmaciones positivas ("soy exitoso", "soy valioso") es una técnica popular, pero puede ser contraproducente si no se aplica correctamente.
Intentar sobreescribir una emoción profunda de indignidad simplemente repitiendo frases bonitas suele generar una disonancia cognitiva dolorosa.
Si tu cuerpo está lleno de ansiedad y tu mente repite "estoy en paz", se crea un conflicto interno que aumenta la frustración: "¿Por qué sigo sintiéndome mal si digo que estoy bien?".
Es ineficaz tratar de cambiar la dirección de un tren emocional a toda velocidad mediante la fuerza bruta de la repetición verbal; primero se debe desacelerar el tren.
Las afirmaciones sin un trabajo previo de aceptación y calma actúan como un parche que no se adhiere.
El Observador Desapegado
Antes de intentar implantar nuevos pensamientos positivos, debemos desarrollar la capacidad de la "metacognición" o el observador desapegado.
Esto implica aprender a escuchar el diálogo interno no como una verdad absoluta, sino como ruido mental.
El objetivo es crear una separación entre quien piensa (el ego/mente) y quien observa esos pensamientos (la conciencia).
Al practicar esta observación objetiva, dejamos de identificarnos con cada pensamiento de duda que cruza nuestra mente.
Entendemos que "tener un pensamiento de fracaso" no es lo mismo que "ser un fracaso".
Esta distancia psicológica es el espacio necesario donde la sanación puede ocurrir, permitiéndonos ver las emociones negativas como fenómenos pasajeros condicionados por el pasado, no como definiciones de nuestra identidad presente.
Afirmaciones desde la calma
Una vez que hemos logrado calmar la tormenta emocional y establecer esa distancia de observador, entonces —y solo entonces— las afirmaciones se vuelven poderosas.
Cuando la niebla mental se disipa y alcanzamos un estado de neutralidad o paz, el terreno es fértil para sembrar nuevas creencias.
En este estado de receptividad, frases como "soy suficiente" o "estoy a salvo" pueden resonar verdaderamente y anclarse en la psique.
Es vital recordar que estamos siempre a "un pensamiento de distancia" de sentirnos bien o mal; por tanto, elegir conscientemente pensamientos de valor y capacidad desde un estado de calma es la vía para reconectar con nuestra inspiración y potencial aut
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