MOTIVACIÓN INFANTIL
Razones de participación: diversión, amigos y competencia
Para comprender la psicología del deporte base, es esencial analizar por qué los niños deciden iniciarse en la actividad física.
Las investigaciones indican que los motivos principales no suelen estar relacionados con ganar trofeos o alcanzar el estatus de élite, sino con factores intrínsecos y sociales.
La diversión, el aprendizaje de nuevas habilidades, la afiliación (estar con amigos) y la emoción del juego son los motores primarios.
Cuando se consulta a los jóvenes atletas, a menudo valoran más la experiencia compartida y el disfrute del proceso que el resultado numérico. Un ejemplo ilustrativo sería un niño que se inscribe en un club de natación local.
Aunque los padres puedan estar enfocados en que mejore sus tiempos, para el niño, la motivación principal podría ser simplemente el juego en la piscina con sus compañeros antes y después del entrenamiento, o la satisfacción de aprender a hacer un viraje correctamente.
Si el entorno elimina este componente lúdico y social para centrarse exclusivamente en la repetición mecánica y la competencia feroz, se corre el riesgo de desconectar al niño de su fuente primaria de motivación.
Teoría de la motivación por competencia en niños
Según la teoría de la motivación por competencia, los niños se sienten motivados cuando perciben que tienen la habilidad suficiente para dominar las tareas que se les presentan.
La percepción de competencia es el determinante clave: si un niño se siente capaz ("soy bueno en esto"), experimentará disfrute y orgullo, lo que reforzará su deseo de participar.
Por el contrario, si percibe una falta de habilidad, esto generará ansiedad y vergüenza, disminuyendo la motivación. Imaginemos a una niña que comienza clases de gimnasia rítmica.
Si el entrenador le pide realizar movimientos complejos para los que no tiene la coordinación base, se sentirá torpe ante sus compañeras, lo que inducirá miedo al ridículo y rechazo a la actividad.
Sin embargo, si se le plantean desafíos ajustados a su nivel que puede superar con esfuerzo, su autopercepción de competencia aumentará.
Esta sensación de maestría genera un estado emocional positivo que alimenta el ciclo de
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