EL TRIÁNGULO DEPORTIVO: ENTRENADOR, ATLETA, PADRES
Roles parentales adecuados: apoyo sin interferencia técnica
La implicación de los padres es fundamental, pero debe tener límites claros para ser beneficiosa.
El rol ideal de los padres es el de proveedores de apoyo incondicional y logística, no el de entrenadores auxiliares.
Los niños necesitan saber que son valorados por quienes son, no por sus logros deportivos.
El apoyo parental adecuado fomenta la autonomía y reduce la ansiedad, mientras que la interferencia técnica confunde al atleta y socava la autoridad del entrenador. Pensemos en un padre que asiste a los partidos de judo de su hijo.
El comportamiento adecuado sería animar el esfuerzo ("me gusta cómo luchaste") y ofrecer consuelo tras una derrota, encargándose de que el niño llegue a tiempo y tenga su equipo listo.
El error común es intentar corregir la técnica de agarre desde la grada o en el coche de vuelta a casa.
Al hacer esto, el padre deja de ser un refugio seguro y se convierte en una fuente adicional de eva luación crítica, lo que puede saturar al niño, quien solo desea que su padre sea su padre, no otro técnico.
Comportamientos destructivos en la banda y sus consecuencias
El comportamiento de los adultos en las competiciones juveniles tiene un impacto directo en la psicología del menor.
Gritos, instrucciones contradictorias, críticas al árbitro o gestos de desaprobación desde la banda generan vergüenza y ansiedad en los niños.
Este fenómeno, conocido como "la banda sonora negativa", distrae al atleta de la tarea y le hace temer cometer errores por la reacción que estos provocarán en sus padres.
Imaginemos un partido de fútbol infantil donde una madre camina por la banda gritando a su hija que "corra más" o que "pase el balón", contradiciendo las instrucciones del entrenador.
La niña, en el campo, se encuentra en un conflicto de lealtades y bajo un estrés innecesario. En lugar de centrarse en el juego, está pendiente de la reacción materna.
Este tipo de presión ambiental puede llevar a que el niño asocie el deporte con la humillación pública y la tensión familiar, acelerando su deseo de abandonar la actividad para evitar esa
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