El Contexto del Coachee: Familia y Trabajo
La Importancia del Entorno Vital
Para comprender en profundidad a un coachee y facilitar eficazmente su proceso de cambio, no basta con centrarse únicamente en sus características individuales.
Es fundamental considerar su contexto vital, los sistemas sociales en los que está inmerso y que influyen significativamente en su experiencia, comportamiento y percepción de la realidad.
Dos de los contextos más influyentes en la vida adulta son, sin duda, la familia y el trabajo.
Explorar la dinámica del coachee dentro de estos ámbitos proporciona información valiosa para entender sus desafíos, recursos y motivaciones.
La Familia como Núcleo Social Básico
La familia constituye el núcleo de la organización social básica. Es un grupo humano que generalmente permanece unido por lazos de cohesión y exclusividad.
Para la mayoría de las personas, la familia es el principal espacio donde se obtiene protección, intimidad, afecto e identidad social.
Funciona como el principal grupo de referencia y, a menudo, como la principal fuente de apoyo emocional y práctico.
La influencia del entorno familiar es inmensa; como sostiene un autor, nadie puede tener una influencia mayor en un ser humano que aquellas personas con las que convive y comparte un pasado, presente y futuro.
Por esta razón, los problemas dentro de la familia pueden generar cambios profundos en las personas.
Así, resulta crucial para el coach recoger información acerca del contexto familiar del coachee para poder comprenderlo mejor como persona y entender las raíces de algunos de sus comportamientos o desafíos.
El Trabajo como Definidor de la Madurez y el Autoconcepto
El trabajo es otro factor contextual de enorme peso, que a menudo define la etapa de madurez de una persona.
Actúa como un elemento clave en la formación del autoconcepto, reflejando tanto lo que uno es para sí mismo como lo que representa para los demás en el ámbito social.
El comienzo de la edad adulta está marcado en gran medida por la elección de una profesión y la incorporación al mundo laboral.
Dedicamos una parte significativa de nuestra juventud a formarnos para esa actividad que ejerceremos durante nuestra vida adulta.
Evolución Profesional y Satisfacción Laboral
Hacia la mitad de la vida, muchas personas alcanzan la cumbre de su ciclo ocupacional, ejerciendo más influencia, obteniendo mayores ingresos y logrando más respeto social, gracias a la acumulación de experiencia y conocimientos.
Sin embargo, en esta misma etapa, el éxito profesional puede perder parte de su atractivo inicial, especialmente para aquellos que sienten que no han alcanzado las metas que se habían propuesto en su juventud.
Los trabajadores con más experiencia tienden a ser menos idealistas y a fijarse más en aspectos a corto plazo del trabajo (como la remuneración, las condiciones laborales o las vacaciones), en lugar de buscar primordialmente reconocimiento social o aprobación.
Curiosamente, a menudo muestran más satisfacción con su trabajo que los más jóvenes, quizás por una aceptación de
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