Estrés: Eustrés vs. Distrés
La dualidad de la respuesta de estrés
En el entorno competitivo, el estrés no es un enemigo que deba ser erradicado, sino una respuesta fisiológica neutral que el cuerpo activa ante una demanda percibida como desafiante. El error común es categorizar toda tensión como negativa.
El coach deportivo trabaja para que el atleta distinga claramente entre el Distrés (estrés negativo) y el Eustrés (estrés positivo).
El distrés surge cuando el deportista siente que la demanda supera sus recursos, provocando ansiedad y bloqueo.
El eustrés, por el contrario, es la tensión funcional que agudiza los sentidos, moviliza la energía y prepara al organismo para la acción inmediata.
La clave del alto rendimiento no reside en la relajación total, que llevaría a la apatía, sino en encontrar el nivel de activación óptimo donde la tensión se convierte en combustible
La Ley de Yerkes-Dodson y la U invertida
Esta gestión de la energía se explica científicamente a través de la Ley de Yerkes-Dodson, que establece una relación en forma de "U invertida" entre la activación nerviosa y el rendimiento.
Según este modelo, un nivel de activación demasiado bajo produce un rendimiento pobre debido a la falta de atención o interés.
A medida que la presión aumenta, el rendimiento mejora hasta llegar a un pico máximo (la zona óptima).
Sin embargo, si la tensión sigue aumentando más allá de ese punto, el rendimiento cae en picado debido a la ansiedad y la desorganización motora.
La labor del coach es ayudar a cada deportista a identificar su "punto dulce" personal en esa curva.
Un levantador de pesas puede necesitar un nivel de ira y activación muy alto, mientras que un tirador de arco requiere pulsaciones bajas y una calma casi absoluta
Reinterpretación semántica de la fisiología
Una de las intervenciones cognitivas más poderosas es la resignificación de las señales físicas.
Cuando el cuerpo se prepara para competir, libera adrenalina y glucosa, lo que provoca taquicardia, sudoración o "mariposas en el estómago".
Si el atleta interpreta estas señales como "estoy nervioso, tengo miedo", activa el circuito del pánico.
El coach entrena al deportista para que, al notar esos mismos síntomas, su diálogo interno sea: "Mi cuerpo se está cargando de energía, estoy listo para la batalla".
Este simple cambio semántico, de ver la activación como una amenaza a verla como una preparación biológica, transforma la ansiedad paralizante en un estado de alerta productiva y empoderamiento físico
Resumen
El estrés es una respuesta fisiológica neutral ante desafíos percibidos por el deportista. El coach ayuda a distinguir entre el distrés negativo y el eustrés, que es la tensión funcional.
El eustrés moviliza energía y agudiza los sentidos para la acción inmediata. El alto rendimiento no busca la relajación total, sino encontrar el nivel de activación óptimo para competir.
Mediante la Ley de Yerkes-Dodson, se identifica el "punto dulce" de rendimiento. Reinterpretar señales físicas como energía, en lugar de miedo, transforma la ansiedad en empoderamiento físico real.
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