INGRESAR

REGISTRARSE
Buscador

Innovaciones de la dieta para disminuir las dificultades nutricionales provocadas por el cáncer

2024-04-05

Falta de apetito:

  • Planear entre 6 y 7 comidas de cantidades moderadas al día.
  • Ajustar los horarios de las comidas al estado anímico y físico del paciente. Es habitual entre los enfermos tener comidas más copiosas en las primeras horas del día.
  • Renovar con frecuencia los alimentos, así como el método de elaboración y exposición de los platos, considerando las predilecciones del paciente.
  • Los alimentos corresponden servirse blandos, cómodos para masticar. Si es preciso deben preparar purés, croquetas o albóndigas.

Para acrecentar el contenido calórico y proteico de las distintas comidas diarias, se aconsejo:

  • Cargar con nata, leche, soja en polvo, margarina, crema de leche o queso a las pastas, las patatas y el arroz; usar manteca de cacahuete en tostadas y galletas.
  • Añadir a cualquiera de las comidas postres. Ejemplo: flanes, arroz con leche, helados y natillas.
  • Ofrecer líquidos para hidratar regularmente. En el momento de las comidas tomar muchos líquidos o infusiones, puesto que incrementan la sensación de saciedad, limitando la ingestión a alimentos más nutritivos como pastas, arroz, legumbres, pescados, carnes o huevos.
  • Corresponde ofrecer frutas predilectamente licuadas o en zumos naturales.
  • Variaciones del gusto y el olfato (disgeusia) Identificar los alimentos que le causan mayor sabor metálico o asco por sentirlos amargos o muy dulces e tantear transformar el modo de elaboración y revelación.
  • Utilizar hierbas aromáticas en la preparación de los alimentos para convertir su olor. Ejemplos: orégano, laurel, menta, tomillo, perejil y albahaca.
  • Cargar a los alimentos con salsas de fácil elaboración y ligeras como mayonesa, nata o bechamel para disimular alimentos poco gustosos.
  • Consumir los alimentos a temperatura ambiente o fríos para una experiencia menos olorosa de los mismos, y a la vez no perder el sabor.
  • Conservar al paciente fuera de la cocina o entorno de elaboración. Ofrecer licuados de frutas o zumos durante las comidas.
  • Los días en los que se recibe tratamiento no se introduce ninguna novedad en la dieta.
  • Cepillarse o enjuagarse la boca antes de comer.
  • Emplear cubiertos plásticos para disminuir el posible gusto metálico de los alimentos.

Si el consumo de carnes les induce rechazo se puede tantear las siguientes recomendaciones:

  • Arreglar la carne estofada con guisantes, zanahorias, apio, espinaca o patatas.
  • Machacar la carne anticipadamente y aliñarla con jugo de limón, vino o vinagre suave.
  • Suplantar las carnes rojas por jamón cocido, jamón york, pollo, pavo o conejo.

Sequedad en la boca:

  • Introducir los alimentos en formatos de caldos, purés, cremas, helados, natillas, yogur o sorbetes.
  • Evadir alimentos secos tales como galletas, frutos secos o patatas fritas. El zumo de cítricos, como el limón y la naranja, optimizan el proceso de producción de saliva.
  • Consumir caramelos o chicles ácidos, de limón o naranja.
  • Evadir tanto los alimentos en extremo calientes como fríos.
  • Aumentar la injerencia de líquidos, predilectamente en el período ajeno a las comidas reguladas.

Dificultad para tragar (disfagia):

  • Conservar la postura adecuada al comer: sentado, espalda recta, los hombros hacia delante y los pies apoyados en el suelo.
  • Arreglar los alimentos en formato de purés, cremas, gelatinas o natilla. Ingerir agua en forma de gelatinas.
  • No comer alimentos ásperos tales como las tostadas de pan y las galletas.
  • Evadir los sabores ácidos, picantes y salados.
  • Respetar el ritual de comida. Comer sin distracciones, lentamente y relajado.
  • No combinar alimentos con dos o más consistencias. Por ejemplo: gelatina, o yogur con frutas; arroz con leche y frutas en almíbar.

Inflamación de las membranas mucosas del revestimiento del tracto gastrointestinal (mucositis):

  • Tomar siguiendo las normas la medicación prescrita por el médico. Planee dietas que involucre alimentos blandos, húmedos y cómodos de tragar como purés, caldos, cremas.
  • Servir a temperatura ambiente o levemente tibios.
  • Se aconseja enjuagarse la boca con agua con bicarbonato tanto antes como después de las comidas.
  • Consumir preferentemente alimentos ricos en nutrientes energéticos y proteicos, más frecuentemente y en pequeñas dosis. Por ejemplo: natillas, helados, arroz con leche, flan y yogur. Prescindir del consumo de alimentos ácidos, ásperos, amargos, muy dulces, picantes, salados o que se adhieran al paladar durante la masticación como las tostadas, las galletas, y las patatas cocidas.

Náuseas y vómitos:

  • Adherirse a lo recomendado por el médico para un tratamiento preventivo.
  • No ejecutar el tratamiento de quimioterapia durante las dos primeras horas post comida; asimismo, no consumir alimentos luego del procedimiento.
  • Tomar líquidos regularmente con el objetivo de mantenerse hidratado.
  • Las comidas se soportan mejor cuando son regulares y moderadas.
  • Evadir dentro de lo posible los períodos de ayuno prolongados.
  • Respetar el proceso de alimentación. Comer sin distracciones, lentamente y relajado.
  • Deben obviarse preparativos de alimentos jugosos, la idea es no potenciar la saciedad.
  • Tomar líquido en pequeñas dosis (alrededor de medio vaso cada vez) y aislado de las seis comidas recomendados, como mínimo ha de esperarse media hora antes o media hora después.
  • Disminuir el contenido de grasas, especias y fibras alimenticias.
  • El paciente debe estar aislado del ambiente de elaboración.
  • El sitio de preparación debe estar ventilado para impedir los olores intensos de los alimentos.
  • Los alimentos a temperatura ambiente y fríos son más convenientes.

En cuanto al consumo de recuperación, conviene adherirse a las siguientes recomendaciones:

  • Retomar la alimentación con infusiones y caldos ligeros.
  • Seguir con leche descremada y sorbetes, manteniéndose la consistencia más acuosa.
  • Plantear el consumo sopas y purés cada vez más espesos.
  • Los alimentos sólidos que deben ofrecerse primero: el arroz, las patatas y las pastas.
  • Incrementar la cantidad de alimentos paulatinamente. En caso de que los vómitos continúen dirigirse al médico.

Diarrea:

  • Habituarse comidas moderadas. Injerir aproximadamente medio vaso agua con regularidad.
  • En caso de que la diarrea es muy copiosa y acuosa se aconseja tomar limonada alcalina o suero oral para impedir la deshidratación.
  • Prescindir del consumo de alimentos ricos en fibra dietética tales como cereales integrales, legumbres y verduras.
  • Se aconseja en cambio el consumo purés de patata y zanahorias así como el arroz hervido o en sopa.
  • Remplazar la leche con otra bebida como el yogur.
  • Evadir las grasas en la preparación de las carnes.
  • Elegir preferentemente el consumo de carnes blancas.
  • Prescindir de productos grasos en la dieta como los aguacates, las carnes y los pescados grasos.
  • Rehusar del consumo de estimulantes. Ejemplos: café, té, chocolate y bebidas alcohólicas.
  • Prescindir de las especias para la preparación de los alimentos, fundamentalmente el picante y los zumos ácidos.
  • Ofrecer las frutas peladas o licuadas. Sugerimos alimentos como la manzana asada y el arroz o agua de arroz por sus propiedades astringentes.
  • Aumentar la higiene normalizada en el hábito intestinal.

¿Quieres conocer más sobre la nutrición holística?