Etapas del tratamiento y metas
Fase de pre-tratamiento y compromiso
Antes de iniciar la terapia formal, existe una etapa crítica de pre-tratamiento destinada a la orientación y el compromiso. En esta fase, no se realiza terapia per se, sino que se establecen las reglas del juego.
Se eva lúan los problemas presentes, se determinan las metas del consultante y, crucialmente, se negocia un acuerdo colaborativo.
El terapeuta explica la naturaleza exigente del tratamiento y la jerarquía de objetivos.
Es un momento para obtener un consentimiento informado robusto; por ejemplo, si un individuo no está dispuesto a trabajar para reducir conductas letales, no sería candidato para este modelo.
Se busca asegurar que el individuo entienda que el objetivo no es solo evitar el dolor, sino construir una vida que valga la pena ser vivida, estableciendo así una alianza sólida antes de navegar las turbulencias emocionales.
De la crisis a la estabilidad emocional
Una vez iniciado el tratamiento, la Etapa 1 se centra obsesivamente en la estabilidad conductual y la seguridad.
El foco es lograr que el individuo deje de tener comportamientos que atenten contra su vida o que destruyan su calidad de vida (como el consumo descontrolado de sustancias o la pérdida de vivienda).
La premisa es que no se puede trabajar en problemas emocionales profundos si el caos conductual reina en la vida diaria.
Una vez lograda la estabilidad conductual, se avanza a la Etapa 2, donde se aborda el sufrimiento emocional "silencioso".
Aquí se tratan condiciones como el estrés postraumático o la desesperación emocional residual.
El objetivo es mover al individuo de una "desesperación tranquila" a una experiencia emocional completa, procesando traumas pasados que no pudieron tocarse en la etapa de estabilización.
Construcción de una vida plena y trascendencia
Las etapas finales, 3 y 4, se enfocan en la consolidación de una vida ordinaria y la búsqueda de sentido.
En la Etapa 3, el individuo trabaja en problemas de "vivir", como insatisfacciones laborales, conflictos maritales menores o aburrimiento; el objetivo es alcanzar un nivel de felicidad y funcionalidad común.
Finalmente, la Etapa 4 aborda la sensación de incompletitud o vacío existencial que puede persistir incluso después de resolver los trastornos mentales.
Esta fase se orienta hacia la trascendencia, la alegría sostenida y la conexión espiritual o filosófica.
Se busca que el individuo no solo esté "curado" de una patología, sino que tenga la capacidad de experimentar gozo y autorrealización, completando así el arco desde el sufrimiento extremo hasta la plenitud vital.
Resumen
La etapa de pre-tratamiento establece el compromiso y las reglas del juego. Se negocian metas colaborativas y se asegura que el paciente acepte trabajar activamente para reducir sus conductas letales.
La primera fase prioriza obsesivamente la estabilidad conductual y la seguridad física. Una vez logrado el control, la segunda etapa aborda el sufrimiento emocional silencioso y el procesamiento del trauma.
Las etapas finales buscan consolidar una vida ordinaria funcional y resolver la insatisfacción. El objetivo último es alcanzar la trascendencia y la conexión espiritual, completando el arco hacia la plenitud vital.
etapas del tratamiento y metas