Lectura a primera vista
Ejercicio para naturalizar la lectura en voz alta
La "lectura a primera vista" es una técnica tomada de la música y el teatro que entrena la capacidad de procesar y emitir información simultáneamente con naturalidad.
El objetivo es tomar un texto desconocido y leerlo en voz alta haciendo que parezca que las palabras están brotando espontáneamente de la mente del orador en ese mismo instante, en lugar de ser leídas de un papel.
Para lograr este efecto de frescura, el orador debe aplicar instantáneamente todas las técnicas aprendidas: postura, respiración, dicción y entonación, sin ensayo previo. Es un simulacro de la presión del directo.
La clave está en que los ojos vayan siempre unas palabras por delante de la boca, permitiendo al cerebro anticipar el sentido de la frase para darle la intención correcta.
Esto rompe el "tono de lectura" monótono y robótico, y enseña a infundir vida y emoción incluso a contenidos que no se han preparado, una habilidad esencial para leer discursos o comunicados oficiales sin perder conexión con la audiencia.
Corrección en tiempo real
Este ejercicio exige un monitoreo constante.
Se recomienda realizarlo frente a un espejo para vigilar que, a pesar de estar leyendo, se mantenga la postura erguida y el contacto visual intermitente con el reflejo (simulando al público).
Si el orador nota que se encorva o que su voz pierde brillo, debe corregirse sobre la marcha sin detener la lectura.
La capacidad de auto-corrección en tiempo real es lo que distingue al amateur del profesional.
Al obligarse a mantener la calidad técnica mientras se decodifica un texto nuevo, se automatizan los mecanismos de control.
Con el tiempo, esta práctica hace que la técnica correcta sea la posición "por defecto" del cuerp
lectura a primera vista