Entrenamiento de improvisación
Hablar 1 minuto sobre un tema aleatorio
La improvisación no es el arte de inventar, sino de acceder rápidamente a los recursos internos. Un ejercicio clásico para agilizar la mente es el "minuto de discurso improvisado".
Consiste en seleccionar un tema al azar —puede ser una palabra simple como "silla" o un concepto abstracto como "libertad"— y obligarse a hablar sobre ello durante 60 segundos sin pausas largas ni muletillas.
Este entrenamiento fuerza al cerebro a organizar ideas sobre la marcha, estructurar un inicio, un desarrollo y un cierre en tiempo récord.
Si no se tiene información sobre el tema, se entrena la capacidad de relacionarlo con algo conocido o de crear una narrativa paralela.
Por ejemplo, si el tema es "física cuántica" y se desconoce, se puede hablar sobre la complejidad del universo o la curiosidad humana.
El valor reside en la fluidez y la seguridad en la entrega, más que en la precisión académica del contenido improvisado. Es un gimnasio para la rapidez mental y la gestión del vacío.
Simulación de situaciones sociales
Para añadir realismo, se puede simular que se está manteniendo una conversación telefónica o respondiendo a una pregunta en una reunión.
Se puede grabar un video fingiendo una llamada para pedir información o resolver un problema ficticio.
Esto ayuda a eva luar si el tono conversacional y el lenguaje corporal son congruentes y naturales cuando no hay un guion preestablecido.
La honestidad en la autoeva luación es crucial: ¿Se mantuvo la compostura? ¿La voz tembló? ¿Se utilizaron gestos coherentes? Si el orador se siente cómodo hablando solo pero se bloquea ante otros, este puente de simulación ayuda a transferir la segur
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