Cierre Circular
Volver a la historia o frase del inicio para cerrar el ciclo
El cierre circular es una de las técnicas más elegantes y satisfactorias desde el punto de vista narrativo.
Consiste en retomar, en los instantes finales, un elemento que se presentó al principio de la exposición: una historia que quedó inconclusa, una pregunta que se dejó en el aire o una frase que sirvió de apertura. Esta técnica apela a la necesidad humana de cierre y completitud (Gestalt).
Si el orador comenzó contando una anécdota sobre un problema que tuvo en su juventud pero interrumpió el relato para desarrollar la teoría, el público mantendrá una tensión subconsciente por saber "cómo terminó".
Al revelar el desenlace en el cierre, se produce una liberación de tensión y una sensación de orden.
El discurso se percibe como una obra redonda, perfectamente planificada y ejecutada, donde cada pieza encaja.
Coherencia y satisfacción narrativa
Al unir el final con el principio, se demuestra que el discurso no fue una serie de ideas aleatorias, sino un viaje con un destino claro. Este método refuerza la coherencia del mensaje.
Por ejemplo, si se inició con una cita para abrir el tema, se puede volver a mencionar esa misma cita al final, pero ahora con una nueva interpretación basada en todo lo aprendido durante la charla.
"Al principio les dije X, ahora, después de ver todo esto, entendemos que X significa realmente Y". El cierre circular otorga al orador una imagen de gran control narrativo.
Funciona como el broche de un collar: une los extremos para crear una joya completa.
Es una técnica que deja a la audiencia con una sensación de plenitud intelectual y emocional, facilitando que el mensaje se perciba c
cierre circular