El modelo de crianza Negligente o No Involucrado
Falta de atención a necesidades básicas
Este estilo se define por una desconexión casi total entre los padres y los hijos, donde los cuidadores son unánimemente descritos como no receptivos y ausentes.
Existe un desconocimiento generalizado sobre las actividades cotidianas del menor, no se supervisan las tareas escolares y la dedicación de tiempo es nula.
En estos hogares prácticamente no existen reglas establecidas, y el niño recibe una guía y atención insignificantes, quedando a merced de su propia capacidad para "criarse a sí mismo".
Es importante notar que la negligencia no siempre es un acto deliberado; a menudo es resultado de padres abrumados por problemas de salud mental, adicciones o crisis financieras extremas que consumen toda su energía.
En otros casos, responde a una ignorancia sobre el desarrollo infantil o la falsa creencia de que el hijo será más independiente si no recibe supervisión.
Independientemente de la intención, el menor se siente rechazado y emocionalmente abandonado.
Búsqueda de modelos de rol inapropiados
Las secuelas de la crianza negligente impactan profundamente la identidad y el comportamiento social del futuro trabajador.
Los niños que crecen en este vacío afectivo suelen lidiar con severos problemas de autoconfianza y una inseguridad persistente en sus habilidades personales.
Académicamente, su desempeño suele ser pobre y, al llegar a la adultez, presentan los índices más bajos de felicidad y bienestar subjetivo.
Una tendencia característica de estos perfiles es la búsqueda ansiosa de figuras que sustituyan la ausencia parental, lo que a menudo les lleva a adoptar modelos de conducta inapropiados o perjudiciales fuera del núcleo familiar.
En el trabajo, estos individuos pueden mostrar dificultades extremas para establecer vínculos de lealtad con la organización o pueden ser vulnerables a influencias negativas de grupos informales tóxicos.
El sentimiento de rechazo original se traduce en una personalidad desconfiada que requiere intervenciones de desarrollo humano intensas para integrarse exitosamente en equipos colaborativos.
Resumen
Este estilo define una desconexión total donde los cuidadores son ausentes y no supervisan las actividades del menor. El niño queda a merced de su propia capacidad para criarse.
Los individuos suelen lidiar con severos problemas de autoconfianza e inseguridad persistente. Al llegar a la adultez, presentan los índices más bajos de felicidad y bienestar subjetivo en su vida.
En el ámbito laboral, muestran dificultades para establecer vínculos de lealtad y son vulnerables a influencias tóxicas. Requieren intervenciones de desarrollo humano intensas para integrarse exitosamente en equipos colaborativos.
el modelo de crianza negligente o no involucrado