Visión del Ser
El compromiso con la evolución del carácter
Más allá de definir qué queremos tener en una relación, la pregunta más trascendental es: ¿quién queremos ser? A menudo nos enfocamos en encontrar a la persona adecuada, olvidando que el trabajo principal es convertirnos en la persona adecuada.
Definir una "Visión del Ser" implica crear una imagen clara del tipo de carácter que deseamos encarnar, independientemente de las circunstancias externas.
¿Aspiramos a ser alguien paciente, fiel, amable, fuerte y consistente? Esta visión actúa como un estándar interno que guía nuestro comportamiento cuando las emociones fluctúan. Este compromiso con la auto-evolución nos saca del victimismo.
En lugar de reaccionar a los defectos de nuestra pareja ("como tú me gritaste, yo te grito"), actuamos desde nuestra identidad elegida ("yo soy una persona que responde con calma, incluso ante la provocación").
Al definirnos por nuestros valores y no por nuestros reflejos, recuperamos el control.
Decidir ser una persona de integridad, amor y verdad es un proyecto de por vida que nos otorga dignidad y paz mental, sabiendo que estamos actuando de acuerdo con nuestro ideal más elevado, sin importar si recibimos aplausos o no.
La independencia del crecimiento personal
Es crucial entender que este compromiso de ser la mejor versión de uno mismo es unilateral e independiente.
No decimos: "Seré cariñoso solo si tú lo eres primero". Esa es una mentalidad de transacción, no de identidad.
Asumimos la responsabilidad de nuestro propio crecimiento, madurez y excelencia, incluso si nuestra pareja decide estancarse. Nuestra evolución no puede depender del permiso o la participación del otro.
Si bien deseamos profundamente crecer juntos, nuestra integridad nos exige crecer de todos modos. Este enfoque paradójicamente beneficia a la relación.
Al convertirnos en personas más sólidas, felices y completas, aportamos más valor al vínculo.
Dejamos de exigir que el otro llene nuestros vacíos y nos convertimos en fuentes de estabilidad y amor. Además, el ejemplo es la forma más potente de liderazgo.
Al ver nuestra transformación, es muy probable que la pareja se sienta inspirada (no forzada) a elevar su propio nivel.
Y si no lo hace, sabremos que hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos, manteniend
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