Mantener el Amor
La lucha contra la entropÃa relacional
Las leyes de la fÃsica dictan que cualquier sistema cerrado tiende al desorden y la decadencia (entropÃa) si no se le inyecta energÃa constantemente. Las relaciones no son una excepción.
Existe la creencia errónea de que el amor, una vez encontrado, se mantiene solo. La realidad es que el amor es un fuego que necesita combustible diario; si dejamos de alimentarlo, se apaga, no por falta de amor, sino por negligencia.
Mantener el amor vivo requiere un esfuerzo consciente y continuo para contrarrestar la inercia de la rutina y el olvido.
Este mantenimiento no se logra necesariamente con grandes gestos anuales, sino con la acumulación de pequeñas atenciones diarias: escuchar de verdad, expresar aprecio, tocar con cariño, reÃr juntos y apoyar los sueños del otro. Es revisar los "mapas de amor", actualizar la conexión y no dar nada por sentado.
Al igual que cuidamos un jardÃn regándolo y quitando las malas hierbas, debemos cuidar la relación atendiendo sus necesidades y resolviendo los pequeños conflictos antes de que se conviertan en crisis mayores. La consistencia en el cuidado es el secreto de la longevidad.
La elección diaria del compromiso
El amor maduro es una elección que se renueva cada mañana. Habrá dÃas en los que los sentimientos de afecto no surjan espontáneamente, momentos de cansancio o irritación.
En esos momentos, "mantener el amor" significa actuar con amor a pesar de no sentirlo intensamente.
Es decidir ser paciente, amable y fiel a los votos (formales o informales) que se hicieron.
Es recordar que el compromiso no es una cadena, sino una estructura que nos sostiene cuando la emoción fluctúa.
Esta disciplina de elegir al otro una y otra vez profundiza el vÃnculo más allá de lo que permite el mero enamoramiento quÃmico.
Nos da la seguridad de saber que nuestra relación no depende del clima emocional del momento, sino de la voluntad inquebrantable de dos personas de construir una vida juntas.
Al invertir energÃa deliberadamente en la relación, generamos un ciclo de retroalimentación positiva: cuanto mÃ
mantener el amor