El Perdón
La aceptación de la falibilidad humana
El perdón en la pareja no es un acto de santidad, sino de realismo. Parte del reconocimiento humilde de que ambos somos seres humanos imperfectos, en proceso de aprendizaje y propensos al error. Nadie es infalible.
Mantener un estándar de perfección imposible para uno mismo o para el otro es una garantía de sufrimiento.
Entender que nuestra pareja, al igual que nosotros, a veces actuará desde sus heridas, miedos o inconsciencia, nos permite mirar sus faltas con compasión en lugar de juicio condenatorio.
El perdón es la herramienta que nos permite "resetear" el sistema. Sin él, la relación acumula residuos tóxicos que terminan bloqueando el flujo del amor.
Perdonar no significa justificar el mal comportamiento ni permitir el abuso; significa renunciar al derecho de castigar al otro eternamente por un error pasado.
Significa decidir que el futuro de la relación es más importante que la satisfacción del ego herido.
Es un acto de liberación personal que suelta la carga pesada del rencor para poder caminar más ligeros.
La liberación de la culpa propia
Igual de crucial, y a menudo más difícil, es el autoperdón. Muchas personas cargan con una culpa corrosiva por errores cometidos en el pasado: momentos en los que fueron egoístas, no estuvieron presentes o lastimaron a quienes amaban.
Quedarse atascado en la culpa y el remordimiento no sirve a nadie; no cambia el pasado y paraliza el presente. La culpa es un maestro pésimo si se convierte en una morada permanente.
Reconocer el error, asumir la responsabilidad y reparar el daño es necesario, pero luego hay que soltar.
El verdadero crecimiento surge cuando transformamos la culpa en responsabilidad y cambio de conducta.
En lugar de flagelarnos por quien fuimos, nos comprometemos a ser mejores hoy. "No puedo cambiar lo que hice, pero puedo asegurar que no volverá a suceder". Esta actitud restaura la dignidad y permite que la relación avance.
Al perdonarnos a nosotros mismos, nos volvemos más capaces de perdonar a nuestra pareja, creando un ambiente de gracia dond
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