INGRESAR

REGISTRARSE
Buscador

El Mito del 50/50

Selecciona el idioma :

Debes permitir las cookies de Vimeo para poder visualizar el vídeo.

¡Desbloquea el curso completo y certifícate!

Estás viendo el contenido gratuito. Desbloquea el curso completo para obtener tu certificado, exámenes y material descargable.

*Al comprar el curso, te obsequiamos dos cursos a tu eleccion*

*Ver la mejor oferta de la web*

El Mito del 50/50


La falacia de la media naranja y la contabilidad afectiva

Existe una creencia popular profundamente arraigada en nuestra cultura que sugiere que una relación exitosa es aquella donde cada parte aporta un cincuenta por ciento del esfuerzo.

Esta noción, aunque suena equitativa en teoría, es en realidad uno de los mitos más destructivos para la longevidad conyugal.

Cuando operamos bajo la premisa del 50/50, inevitablemente comenzamos a llevar una contabilidad mental de las acciones: "Yo hice esto, ahora te toca a ti".

Esta mentalidad transaccional convierte el vínculo amoroso en un contrato mercantil donde se mide constantemente si el otro está cumpliendo su cuota.

Si uno siente que ha dado su mitad y el otro no, surge el resentimiento inmediato y la sensación de injusticia, lo cual erosiona la base de la generosidad espontánea.

Imaginemos, por ejemplo, a dos arquitectos construyendo un puente desde orillas opuestas.

Si cada uno decide construir solo hasta la mitad exacta del río, cualquier error de cálculo o falta de material en una de las partes provocará que la estructura no se encuentre y colapse.

En la vida real, nadie puede medir con precisión objetiva qué constituye el 50%. Lo que para uno es un esfuerzo titánico, para el otro puede parecer insignificante.

Al limitarnos a dar solo la mitad de nuestro potencial, estamos privando a la relación de nuestra mejor versión, operando desde la escasez y la reserva, en lugar de la plenitud.

La matemática de la excelencia relacional: 100% + 100%

La alternativa saludable y potente a este mito es el enfoque del 100/100.

En este paradigma, cada individuo se compromete a aportar la totalidad de su ser, su energía y su compromiso, independientemente de lo que haga la contraparte en un momento dado.

Yo soy responsable del 100% de mi actitud, mis reacciones y mi aportación al bienestar común.

No estoy esperando a que tú llenes mi vacío; yo llego lleno y completo para compartir mi plenitud contigo.

Cuando dos personas autónomas deciden dar su máximo absoluto, la relación no suma un 100% precario, sino que crea una sinergia del 200%, generando un excedente de energía y amor que blinda a la pareja contra las crisis.

Bajo este modelo, si un día tu compañero solo puede dar un 20% debido a una enfermedad o estrés laboral, tu 100% sostiene la estructura sin que se sienta como una deuda.

No se trata de cargar con el otro por siempre, sino de tener la disposición constante de entrega total.

La confianza se solidifica cuando observamos que nuestra pareja no está calculando su esfuerzo, sino que se vuelca por completo en el proyecto común.

Esta consistencia en dar el todo inspira al otro a elevar su propio estándar, creando un círculo virtuoso de generosidad y excelencia emocional.

RESUMEN

La creencia cultural de que las relaciones deben dividirse en partes iguales es una trampa que fomenta el resentimiento, ya que convierte el afecto en una transacción comercial medida constantemente.

Para construir un vínculo indestructible, es necesario abandonar la mentalidad de la escasez y adoptar el compromiso de entregar el cien por ciento de nuestra capacidad individual, sin condiciones previas.

Al sumar dos individualidades completas que no se reservan nada, se genera una energía excedente que permite sostener a la pareja en momentos difíciles, inspirando confianza mutua y crecimiento continuo.


el mito del 50 50

Publicaciones Recientes de mejora relacion pareja

¿Hay algún error o mejora?

¿Dónde está el error?

¿Cúal es el error?

Buscar