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6.15. Creencias inútiles

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Transcripción

-Buenos dias, coach- percibimos un cierto tono de hastio en su voz.

Sin permitirnos devolver el saludo continúa en su soliloquio aquel:



  • Estoy muy mal. Mis horas de descanso se resumen en una pelicula de ficción. Los quehaceres domésticos exigen tiempo libre, ¿no? Debo trabajar, pese a mis cincuenta años. Encima de eso, tengo que estar disponible en caso que a mis hijos o nietos se les presente algún problema. Vivo con mis niños. Uno tiene veinticinco años y el mayor hace un mes entró en sus treinta. Siento que me ahogo. Parece que todos los problemas se me unen, como una concatenación de eventos trágicos. A saber cuál es la desgracia que me tiene la vida planeada para hoy. No puedo más y contradictoriamente sé que debo ser más fuerte.

Creencias aceptadas.

Llega un momento crucial, en el que las propias creencias se delatan, ¨colapsan¨ nuestras neuronas o simplemente nos cansamos de lidiar con la carga pesada que llevamos a cuestas. ¿Pudimos advertir las creencias que predominan en esta señora? Para empezar, ¿por qué tienes que hacer tu sola todos los quehaceres domésticos en la casa? ¿Por qué no tienes tiempo libre? Se observan las creencias de capacidad: ¨No puedo más¨; de merecimiento: ¨Espero la desgracia que acontecerá hoy¨; y las creencias de posibilidad: ¨Tengo que estar disponible¨. La pregunta es: ¿Por qué? Tienes que mantener el hogar económica y afectivamente. Tienes la función de actuar como ¨Dios familiar¨.

Cuestionamiento.

El Dios que todo lo puede y todo lo arregla. A la pregunta de: ¿Dónde está su marido? Ella responde, mirando con desgana el reloj:

  • ¿Ese cojin? Viendo futbol, es lo único que le interesa. A mis niños, pobrecitos, yo no puedo pedirles que me ayuden porque trabajan todos los dias. Están muy estresados ya.
  • ¿Y tú no? ¿Acaso tu salud es menos importante?
  • Si es importante, pero hago lo que una madre debe hacer.Ya, ¿enseñaste a tus hijos y marido a tener cierta consideración contigo y tus necesidades?
  • ¿La verdad? No. El solo hecho de verlos felices me recompensaba.Empleas mucho el término ¨niños¨, ¿Por qué sigues viendo a tus hijos, ya adultos y mayores de edad, como niños?
  • Porque son mis niños.
  • ¿No crees que el hecho de seguirlos tratando asi pudiera ser un problema?
  • ¿Crees que eso favorece la independencia, justo esa que estas exigiendo inconscientemente que tengan?
  • ¿Tener que hacer algo que no les corresponde, por ejemplo? Su deber era estudiar y ahora trabajar y ser felices.
  • ¿Para ti qué es sacrificarse?- quedó pensativa por unos segundos.
  • Mi sueño, desde pequeña, era ser madre y cuando nacieron me prometi que nunca tendrian que sacrificarse. Yo se los daria todo.

  • ¿Entonces a ellos no les corresponde ayudarte?
  • No…a ver bueno…si…pero.
  • ¿Para ti qué implica ser buena madre?
  • Dar mi propia vida, si fuera preciso, por ellos.
  • Y en el proceso de dar tu propia vida, ¿no se te habrá olvidado vivir la tuya? O, ¿permitirles vivir la de ellos y que se desarrollaran en la autonomia, para que pudieran valerse por si mismos?
  • Si pero, ¿si les dejo hacer lo que ellos quieran sigo siendo buena madre? Tengo miedo que dejen de quererme o sentir que pueden confiarme todos sus problemas, algo que mi madre nunca hizo. Sentir que depositan su confianza en mi me tranquiliza.


Observación.

Ejemplo claro y manifiesto de creencias inútiles. Esa mujer, intentaba desarraigarse de un referente materno, nada útil: la indiferencia; que la llevó a ser la madre más sobreprotectora del mundo. No delegó en nadie, ni se apoyó en una figura paterna. Acude a nosotros por un problema de incapacidad, victimismo y agresividad del entorno para con ella ¿Pero de quien es la culpa? De una creencia que albergó durante más de cincuenta años. ¨Mis hijos no pueden ayudarme. Soy buena madre si los ayudo en todo. Tengo que cargar con sus responsabilidades. No puedo dejarlos vivir su propia vida, porque el deber de una madre es estar ahi para todo¨. Reconozcámoslo, estas creencias son inútiles.

Aunque por muy negativa que se precie, una creencia, existe un reforzamiento positivo, que es el que no nos permite salir de esa zona de confort, y por tanto el hábito de pensar siempre en ello y seguir los mismos patrones se activan con relativa frecuencia. En el ejemplo, a la señora le ¨tranquilizaba¨ lograr un vinculo materno-filial, que no consiguió establecer. Ese sentimiento le da sentido a su vida. ¨Estoy estresada pero cumpli un propósito. ¡Soy buena madre!¨. Mirándolo desde la lupa de sus experiencias pasadas, si su madre nunca logró una cercania emocional con ella, al conseguir que ¨sus niños¨ confiaran y dependieran le daba el permiso para admitir lo buena madre que era.


Continúa cuestionándote.

Nunca dejes de preguntar y cuestionarte. A creencias nuevas, interrogantes nuevas. La única manera de reprogramar nuestro subconsciente es adquirir el hábito de la constancia. Dejemos de justificar:

  • Mi creencia, ¿tiene una evidencia real y objetiva o no? ¿Qué hechos lo demuestran?
  • ¿Con qué objetivo mantengo esta creencia? ¿Qué o quiénes son los perjudicados?
  • ¿Qué elementos positivos me aportan?
  • ¿Qué emociones siento cuando se desarrolla esta creencia? ¿Quiero seguirlas sintiendo? ¿Estoy dispuesto(a) a cambiar?


Guia de preguntas socráticas.

Resumiremos la guia de preguntas socráticas, vistas en videos anteriores, con la intención de dejar formulada el manual para la que guiarse en el camino hacia la búsqueda de respuestas:

  • ¿En qué estado me encuentro ahora mismo?
  • ¿Qué resultados obtengo con ese estado?
  • ¿Qué cosas he priorizado menos por estar inmerso(a) en ese estado?
  • ¿Afecta, en alguna medida, a mi vida?
  • ¿Qué pasaria si se revirtiese positivamente la situación?
  • ¿Qué tipo de elementos actúan de condicionante para evitarlo?
  • ¿Qué personas te ayudan o no a cambiarlo? ¿Por qué?

¿Hay algún error o mejora?

¿Dónde está el error?

¿Cúal es el error?