Tipos de Coaching según Enfoque Filosófico/Psicológico
Clasificación por Fundamento Teórico
Más allá de las clasificaciones por contenido o nivel de dirección, podemos categorizar los tipos de coaching según el enfoque filosófico o psicológico que adopta predominantemente el propio coach.
Esta perspectiva influye en la manera en que el coach conceptualiza el cambio, las herramientas que prioriza y los objetivos centrales del proceso.
Aunque muchos coaches integran elementos de diversas escuelas, a menudo existe una orientación teórica principal que guía su práctica.
Identificar estos enfoques ayuda a comprender las diferentes "lentes" a través de las cuales se puede abordar el acompañamiento al coachee.
Coaching Sistémico: La Importancia del Contexto
El Coaching Sistémico otorga una importancia primordial al contexto en el que se desenvuelve el individuo.
Percibe a la persona no como una entidad aislada, sino como un ser influenciado por su entorno (familia, trabajo, sociedad) y, a su vez, con capacidad de influencia sobre ese mismo entorno.
Es decir, el coachee es visto como parte activa de un sistema de relaciones e interacciones.
El foco del coach sistémico está en comprender cómo las dinámicas y patrones dentro de ese sistema afectan al cliente y cómo este puede interactuar de manera más efectiva dentro de él para generar cambios.
Coaching Ontológico: Transformación a través del Lenguaje, Cuerpo y Emoción
El Coaching Ontológico se centra en gran medida en la mejora de los procesos de lenguaje, considerándolo generador de realidades.
Busca entrenar en el coachee competencias relacionadas con el dominio del lenguaje (cómo hablamos y escuchamos), el cuerpo (posturas, gestos) y las emociones.
Su énfasis está puesto en la transformación profunda de la persona, en modificar su "manera de ser" en el mundo para abrir nuevas posibilidades de acción y resultados.
Se trabaja sobre cómo las interpretaciones lingüísticas, las disposiciones corporales y los estados emocionales configuran la experiencia y limitan o expanden el potencial.
Coaching Cognitivo: Aprendizaje y Crecimiento
El objetivo fundamental del Coaching Cognitivo es el aprendizaje. Está especialmente enfocado en facilitar el crecimiento personal y profesional del coachee a través de la modificación de patrones de pensamiento y la adquisición de nuevas estrategias mentales.
Se basa en la premisa de que nuestros pensamientos influyen directamente en nuestras emociones y comportamientos.
Por lo tanto, el coach ayuda al cliente a identificar creencias limitantes, a cuestionar supuestos y a desarrollar formas de pensar más flexibles y adaptativas que le permitan aprender de la experiencia y alcanzar sus metas de desarrollo.
Coaching Pragmático: Énfasis en Resultados y Éxito
El Coaching Pragmático pone todo su énfasis en el logro de resultados concretos y la búsqueda del éxito, tal como lo define el cliente.
Para ello, se centra principalmente en incrementar la capacidad de motivación del coachee y en incentivar su autoestima.
Se utilizan herramientas y estrategias orientadas a la acción, la planificación efectiva y la superación de obstáculos, con una clara orientación hacia la consecución de metas medibles y la maximización del rendimiento. El enfoque es eminentemente práctico y orientado a la efectividad.
Coaching Humanístico: Desarrollo del Potencial Integral
Finalmente, el Coaching Humanístico tiene como objetivo primordial el desarrollo integral del potencial de la persona, buscando su transformación en todas las dimensiones posibles (mental, emocional, física, espiritual).
Busca mejorar la capacidad del coachee para dominar su conciencia, fortalecer su autoestima y confianza, y asumir la responsabilidad de su propia vida y elecciones.
Se basa en la creencia humanista del potencial inherente del individuo para la autorrealización y el crecimiento, y el coach actúa como un facilitador de este proceso de despliegue personal.
Resumen
El coaching sistémico prioriza el contexto del individuo, viéndole como parte activa de un sistema de relaciones. Se enfoca en comprender cómo las dinámicas del entorno influyen en el cliente.
El coaching ontológico se centra en la transformación del ser a través del trabajo en los dominios del lenguaje, el cuerpo y la emoción. El coaching cognitivo tiene como objetivo fundamental el aprendizaje y la modificación de patrones de pensamiento.
El coaching pragmático pone todo su énfasis en el logro de resultados concretos y la búsqueda del éxito definido por el cliente. El coaching humanístico busca el desarrollo integral del potencial de la persona, fomentando su autoconciencia y autonomía.
tipos de coaching segun enfoque filosofico psicologico