La Responsabilidad: Compromiso y Protagonismo en el Proceso
La Responsabilidad como Elemento Central
Un elemento fundamental que define y distingue al coaching de otras formas de intervención es el énfasis en la responsabilidad personal.
Desde el inicio del proceso, debe quedar meridianamente claro que el coachee es el único responsable de su propio proceso de coaching y de los resultados que obtenga, no el coach.
Podemos entender la responsabilidad como el compromiso que una persona adquiere sobre sus propias acciones y sus consecuencias.
Implica reconocerse como dueño de los propios actos y, por ende, responsable de los resultados que estos generan.
Esta asunción de responsabilidad es crucial, ya que permite al individuo ser el protagonista de su propia vida.
Protagonismo y Disposición para el Coaching
Las personas que reconocen y aceptan su propia responsabilidad sobre su vida son aquellas que, por lo general, consiguen lo que quieren.
Son también las que están verdaderamente preparadas para emprender un proceso de coaching de manera efectiva.
El coaching parte de la premisa de que el cliente tiene la capacidad y la potestad para dirigir su camino.
Si como profesional del coaching te encuentras con una persona que no asume su responsabilidad sobre su propia vida, que tiende a culpar a factores externos o a esperar que otros solucionen sus problemas, trabajar este aspecto debe ser un paso ineludible.
Antes siquiera de plantearse trabajar cualquier otro objetivo, es necesario abordar esta falta de asunción de responsabilidad, ya que sin ella, el proceso carece de una base sólida.
El Compromiso como Vínculo con el Futuro
Estrechamente ligada a la responsabilidad se encuentra la noción de compromiso. Si la responsabilidad se centra en la autoría de las acciones presentes y pasadas, el compromiso es el grado en el que la persona se dispone a actuar hacia el futuro para conseguir los resultados deseados.
El compromiso es un acto creativo que conecta al individuo con el futuro que desea construir; es la voluntad de realizar las acciones necesarias para alcanzar las metas y objetivos definidos.
Implica alinear las habilidades y esfuerzos con el camino trazado para lograr los resultados esperados.
Interdependencia Vital: Responsabilidad y Compromiso
Tanto la responsabilidad como el compromiso son fundamentales e interdependientes en el proceso de coaching.
Sin responsabilidad, la persona tiende a buscar excusas o culpar a otros cuando las cosas no salen como esperaba.
Sin compromiso, la persona simplemente no emprende las acciones necesarias para generar el cambio, por mucho que lo desee.
Si una persona desea un cambio pero no actúa para que se produzca, es responsable de esa ausencia de cambio.
Para ilustrar la profundidad del compromiso necesario, podemos pensar en la diferencia entre participar y comprometerse totalmente; no basta con estar involucrado superficialmente, se requiere una implicación total para asegurar los resultados.
Por ello, es esencial eva luar en las primeras etapas del coaching el nivel de responsabilidad y compromiso del cliente.
Resumen
La responsabilidad personal es un elemento fundamental que distingue al coaching. Implica que el coachee es el único responsable de su proceso y de los resultados que obtenga.
La responsabilidad se define como el compromiso que una persona adquiere sobre sus propias acciones y sus consecuencias. Las personas que aceptan esta responsabilidad son las que están verdaderamente preparadas para el coaching.
Estrechamente ligada está la noción de compromiso, el grado en que la persona se dispone a actuar hacia el futuro para conseguir resultados. Es un acto creativo que alinea los esfuerzos con el camino trazado.
la responsabilidad compromiso y protagonismo en el proceso