La Posición Meta: Neutralidad y Visión Global del Coach
Capacidad Fundamental del Coach
Una capacidad fundamental que distingue la figura del coach profesional es su habilidad para tomar distancia y perspectiva frente a la situación que presenta el coachee.
Esto implica no involucrarse emocionalmente de la misma manera que el cliente, permitiéndole adoptar una visión global del escenario.
Mientras el coachee a menudo se encuentra demasiado absorto por su propia situación y sus percepciones subjetivas, el coach cultiva una mirada externa y más amplia.
Esta habilidad para distanciarse estratégicamente es esencial para poder ofrecer un acompañamiento efectivo, ya que permite al coach observar patrones, conexiones y posibilidades que pueden ser invisibles para quien está inmerso en el problema.
La Posición Meta: Neutralidad Estratégica
Esta postura particular que adopta el coach se conoce como posición meta. Se caracteriza fundamentalmente por la neutralidad del coach.
Esta neutralidad no significa indiferencia, sino una suspensión activa del juicio personal y de las propias soluciones preconcebidas.
Gracias a esta posición neutral, el coach puede proponer enfoques y perspectivas a los que el coachee no puede acceder por sí mismo, precisamente debido a su implicación directa y subjetiva en la situación.
La posición meta es, por tanto, una herramienta estratégica que permite al coach mantener la objetividad necesaria para facilitar el descubrimiento del cliente sin imponer su propio mapa del mundo.
Componentes de la Posición Meta
La posición meta se define por tener en cuenta simultáneamente varios elementos clave de la situación:
- La posición de la persona que ayuda (el propio coach): Ser consciente de su rol, sus límites y su influencia en el proceso.
- La posición de la persona ayudada (el coachee): Comprender empáticamente su perspectiva, sus sentimientos, sus creencias y su marco de referencia.
- La posición de los demás: Considerar el punto de vista y el rol de otras personas relevantes implicadas en la situación del coachee (familia, colegas, etc.).
- La situación global: Analizar el contexto general, las circunstancias, los recursos disponibles y las dinámicas del entorno en el que se desarrolla el problema o el objetivo del coachee.
Esta visión multifacética permite al coach obtener una comprensión más completa y sistémica de la realidad del cliente.
Beneficios de la Posición Meta
Adoptar esta posición meta, con su inherente neutralidad y visión global, confiere al coach la capacidad de intervenir de manera transformadora.
Desde esta perspectiva externa y objetiva, el coach puede ayudar al coachee a:
- Replantear (Reframing): Ver la situación desde un ángulo diferente, cambiando el significado o el marco interpretativo.
- Desbloquear: Identificar y superar los puntos de estancamiento o las barreras mentales que impiden el avance.
- Dar otro sentido: Encontrar nuevos significados o propósitos en situaciones que aparentemente no tenían una solución satisfactoria desde la perspectiva inicial del coachee.
En esencia, la posición meta habilita al coach para proponer enfoques alternativos y facilitar que el cliente descubra nuevas posibilidades de acción y pensamiento.
Resumen
La "posición meta" es la capacidad esencial del coach para distanciarse mentalmente de la situación específica del cliente. Implica adoptar un rol de observador imparcial, permitiéndole ver el panorama completo sin involucrarse emocionalmente.
Esta neutralidad es crucial para el proceso. El coach suspende su juicio personal y evita proyectar sus propios valores o soluciones sobre el coachee. Asegura que el proceso se mantenga centrado exclusivamente en la agenda y el mundo del cliente.
Al adoptar esta visión global, el coach puede identificar patrones, conexiones y dinámicas que el coachee (inmerso en el problema) no ve. Esta perspectiva elevada facilita la formulación de preguntas poderosas que desbloquean la conciencia.
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