La Creatividad: Componentes (Flexibilidad, Fluidez, Elaboración, Originalidad)
La Creatividad como Competencia Clave en Coaching
La creatividad emerge como una competencia muy conveniente y valiosa dentro de los procesos de coaching.
Su principal utilidad radica en que facilita enormemente la búsqueda de alternativas y soluciones novedosas para alcanzar los objetivos propuestos.
Podemos entender la creatividad como un proceso mental que nos ayuda a producir ideas originales y útiles.
Quizás uno de los aspectos más favorables de las personas que cultivan su creatividad es su actitud ante las dificultades: no suelen huir de los problemas, sino que, en lugar de percibirlos como obstáculos insuperables o inamovibles, tienden a verlos como retos estimulantes que invitan a la exploración y a la búsqueda de soluciones ingeniosas.
Esta mentalidad es fundamental en coaching, donde a menudo se requiere pensar "fuera de la caja" para superar bloqueos. La creatividad es, en esencia, atreverse a pensar de una forma diferente.
Componente 1: Flexibilidad
Existen cuatro componentes principales que definen la creatividad. El primero es la flexibilidad.
Este componente se refiere a la capacidad de transformar el proceso mental utilizado para llegar a la solución de un problema.
Implica ser capaz de interpretar de un modo diferente la situación, abandonando enfoques rígidos o habituales para explorar nuevas perspectivas.
Una persona flexible puede cambiar fácilmente de ángulo, considerar enfoques opuestos o adaptar sus estrategias mentales cuando las iniciales no funcionan.
Es la habilidad de "doblar" el pensamiento para ajustarse a las demandas del problema.
Componente 2: Fluidez
El segundo componente es la fluidez. La fluidez no es otra cosa que la facilidad para generar un número elevado de ideas en respuesta a un estímulo o problema determinado. Se trata de la cantidad y la velocidad con la que surgen las ideas.
Generalmente, las ideas fluyen mejor cuando la persona se encuentra en un estado mental equilibrado: ni excesivamente tensa respecto a la situación (lo que puede bloquear el pensamiento), ni tampoco excesivamente relajada (lo que puede disminuir el impulso creativo).
Encontrar ese punto óptimo de activación facilita la generación abundante de opciones.
Componente 3: Elaboración
El tercer componente es la elaboración. Una vez generadas las ideas (fluidez), la elaboración se refiere al grado de complejidad y detalle de cada una de ellas.
Aquí, lo importante ya no es la cantidad, sino el nivel de desarrollo y refinamiento de cada idea individual.
Una persona con alta capacidad de elaboración puede tomar una idea simple y expandirla, añadirle matices, considerar sus implicaciones y presentarla de forma rica y detallada.
Componente 4: Originalidad
Finalmente, el cuarto componente es la originalidad. La originalidad se refiere a cuán novedosas, inusuales o poco comunes son las ideas generadas.
Cuanto más únicas y diferentes sean respecto a lo conocido, lo convencional o las respuestas habituales, mayor será su originalidad.
La originalidad implica romper con patrones establecidos y proponer soluciones o perspectivas genuinamente nuevas.
Rasgos Comunes de las Personas Creativas
Generalmente, las personas consideradas creativas suelen poseer una serie de rasgos comunes.
Entre ellos destacan: una gran curiosidad intelectual, una capacidad para observar de manera diferenciada (notando detalles que otros pasan por alto), una gran capacidad para combinar información de formas nuevas, mostrar empatía y cierta tendencia a la introversión (necesidad de tiempo a solas para procesar).
Además, suelen estar relativamente libres de las limitaciones y restricciones convencionales de la sociedad, no ser conformistas (pero tampoco necesariamente rebeldes), ser independientes en su juicio, tener una gran capacidad de síntesis y análisis, y poseer una buena capacidad de redefinición (ver usos o funciones nuevas en objetos o ideas existentes).
Resumen
La creatividad es una competencia muy valiosa, ya que facilita enormemente la búsqueda de alternativas y soluciones novedosas a los problemas. Las personas creativas ven los problemas como retos estimulantes que invitan a la exploración.
Existen cuatro componentes principales de la creatividad: Flexibilidad (capacidad de transformar el proceso mental y cambiar de enfoque); Fluidez (facilidad para generar un número elevado de ideas).
Los otros componentes son la Elaboración (grado de complejidad y detalle de cada idea generada) y la Originalidad (novedad, rareza o singularidad de las ideas, rompiendo patrones establecidos).
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