El Poder del Pensamiento y el Diálogo Interno
La Responsabilidad sobre Nuestros Pensamientos
Así como la responsabilidad general sobre nuestras acciones es crucial, existe un área interna fundamental donde esta responsabilidad es igualmente aplicable y determinante: nuestros pensamientos.
Dentro del ámbito de las creencias, el poder del pensamiento y, en particular, nuestro diálogo interno, juegan un papel decisivo en cómo experimentamos la vida y los resultados que obtenemos.
Tú eres el responsable de los pensamientos que albergas y cultivas a lo largo del día.
Esta premisa es básica: lo que pensamos influye directamente en cómo nos sentimos y cómo actuamos.
El Impacto del Pensamiento Negativo
Si a lo largo del día mantienes una corriente constante de pensamientos negativos, si tu comunicación interior está dominada por una voz crítica que te mina ("no puedo hacerlo", "no soy capaz", "otros son mejores", "es demasiado tarde"), estás, en efecto, alimentando tu cerebro con "basura" mental.
Este bombardeo de negatividad no se queda solo en la mente; inevitablemente se traduce en una reacción corporal. El cuerpo responde a estos mensajes de autocastigo.
Un ejemplo claro es observar la postura física de una persona con depresión: a menudo encogida, cerrada, con un gesto facial triste.
Esta manifestación física es, en gran medida, el resultado de pensamientos negativos persistentes que bombardean el interior de la persona, generando una respuesta corporal coherente con esa negatividad.
El Pensamiento como Motor de la Acción y los Resultados
Por el contrario, los pensamientos positivos alimentan la acción positiva. Si aspiramos a conseguir resultados excelentes, necesitamos cultivar pensamientos excelentes.
Es una cadena causal: nuestros pensamientos generan emociones y sentimientos correspondientes; estas emociones impulsan nuestros comportamientos y acciones; y son estas acciones las que, finalmente, nos llevan a obtener determinados resultados.
Por lo tanto, no podemos esperar reacciones positivas o resultados extraordinarios si nuestra materia prima mental es predominantemente negativa.
Trabajar sobre los pensamientos es el primer paso fundamental en esta cadena de cambio personal.
Controlando la Voz Interior
Dado que tú creas tus propios pensamientos, la responsabilidad sobre ellos es ineludible.
Es esencial aprender a controlar esa voz interior, especialmente cuando se vuelve negativa y contraproducente.
Debes ser capaz de identificar cuándo esa "pequeña voz" te está bombardeando con mensajes negativos y cortarla activamente.
No se trata de eliminar por completo los pensamientos negativos, lo cual es casi imposible, sino de gestionarlos.
Una estrategia útil es sustituir conscientemente los mensajes negativos por mensajes positivos que te den fuerza, energía y una perspectiva constructiva.
Por cada pensamiento negativo identificado, esfuérzate por generar varios pensamientos positivos que lo contrarresten y reorienten tu estado mental.
Resumen
El diálogo interno y el poder del pensamiento juegan un papel decisivo en la vida y los resultados obtenidos. Eres responsable de los pensamientos que albergas y cultivas, ya que estos influyen directamente en cómo te sientes y actúas.
Una corriente constante de pensamientos negativos ("no soy capaz") es "basura" mental que genera una reacción corporal coherente con esa negatividad (postura encogida, tristeza). Los pensamientos positivos son necesarios para la acción positiva y resultados excelentes.
Los pensamientos generan emociones, que impulsan comportamientos, que a su vez llevan a resultados. Es esencial aprender a controlar la voz interior negativa y sustituir activamente los mensajes destructivos por pensamientos positivos que den fuerza.
el poder del pensamiento y el dialogo interno