El Poder de [Hacerlo]: Compromiso con la Acción
La Decisión Firme: Hacer vs. Intentar
Complementando el poder de la voluntad ("querer"), emerge otro poder fundamental en el ámbito de los comportamientos: el poder de "hacerlo", en contraposición al mero "intentarlo".
Esta distinción es crucial en coaching y en cualquier proceso de cambio significativo.
La filosofía subyacente es clara: hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes. Esto implica adoptar un propósito firme desde el momento en que se da el primer paso.
Si decides iniciar un proceso de cambio, llévalo hasta sus últimas consecuencias; si no estás verdaderamente convencido o no es el momento adecuado, es preferible no empezar.
La actitud de "intentar" a menudo carece de la fuerza necesaria y puede malgastar recursos valiosos.
La Acción como Compromiso y Fortaleza
El poder de "hacerlo" representa un planteamiento de fuerza ante la vida. Es una actitud de compromiso inquebrantable con la acción, alimentada por la energía y las ganas de emprender lo necesario para alcanzar un objetivo.
Se trata de una manifestación de voluntad máxima, una demostración, ante uno mismo y ante los demás, de que aquello que te propones, lo vas a conseguir.
Esta postura no solo impulsa el logro de metas externas, sino que también fortalece internamente al individuo.
Vínculo con Principios, Valores y Autoconfianza
Actuar con la determinación de "hacerlo" es, además, una cuestión de compromiso contigo mismo, con tus principios y valores fundamentales.
Refuerza tu autoconfianza, ya que cada vez que te propones algo y lo llevas a término, te demuestras a ti mismo que posees la disciplina y la claridad necesarias para convertir tus intenciones en realidad.
Este proceso te empodera, demostrando que no te mueves por impulsos momentáneos o por la simple intención de "probar", sino que tu energía y atención están enfocadas directamente en obtener resultados y generar un cambio tangible.
Exteriorizar el Poder Interno
Por lo tanto, este principio, este poder de "hacerlo", es algo que reside dentro de ti y que necesita ser sacado a relucir, exteriorizado a través de tus acciones.
No basta con sentir la voluntad interna; es preciso que esa voluntad se traduzca en comportamientos concretos y sostenidos.
Es la manifestación práctica del compromiso, la disciplina y la confianza en la propia capacidad para influir en la realidad y alcanzar los objetivos propuestos, superando la pasividad o la indecisión que a menudo se esconden detrás del "intentar".
Resumen
Complementando el "querer", el poder de "hacerlo" se contrapone al mero "intentarlo". La filosofía es clara: hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes. Esto implica adoptar un propósito firme desde el primer paso.
El poder de "hacerlo" representa una actitud de compromiso inquebrantable con la acción. Es una manifestación de voluntad máxima que demuestra que aquello que te propones, lo vas a conseguir.
Actuar con esta determinación es una cuestión de compromiso con los propios valores y principios. Refuerza la autoconfianza, ya que cada logro demuestra que se posee la disciplina y la claridad necesarias para convertir intenciones en realidad.
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