Desmitificando el Coaching II (No es evaluador, No demanda tiempo excesivo, No es psicoter
Mito 4: El Coach Actúa como Evaluador del Desempeño
Otra confusión habitual, especialmente en contextos empresariales, es la idea de que el coach funciona como un eva luador del desempeño del coachee.
Se puede pensar que el coach está allí para juzgar, calificar o reportar formalmente sobre el rendimiento del empleado a la dirección. Sin embargo, este rol contradice la naturaleza fundamental del coaching.
La función del coach no es eva luar, sino ayudar con su trabajo a que la persona optimice su actuación.
El coach es un facilitador del desarrollo, un socio en el crecimiento del coachee, no un juez.
Su objetivo es crear un espacio seguro para la exploración, el aprendizaje y la mejora, lo cual sería incompatible con una función eva luadora formal que podría inhibir la sinceridad y la apertura del cliente.
La eva luación del desempeño corresponde a la línea jerárquica o a los procesos de RRHH, no al coach.
Mito 5: El Coaching Demanda Mucho Tiempo
Existe también la percepción de que embarcarse en un proceso de coaching es una inversión de tiempo excesiva, lo que puede disuadir a personas u organizaciones con agendas apretadas.
Se teme que el proceso sea largo, arduo y que los resultados tarden mucho en manifestarse.
No obstante, esta idea no se ajusta a la realidad de la mayoría de los programas de coaching.
Si bien requiere compromiso, los programas con mayor duración raramente superan los nueve meses.
Más importante aún, los beneficios no se posponen hasta el final del proceso; la persona empieza a percibir mejoras casi inmediatamente desde las primeras sesiones.
El coaching está diseñado para ser un proceso eficiente y enfocado, generando cambios progresivos y tangibles en un marco temporal definido, no una intervención interminable.
Mito 6: El Coaching es un Tipo de Psicoterapia
Quizás uno de los mitos más persistentes y potencialmente problemáticos es la equiparación del coaching con la psicoterapia.
Se piensa erróneamente que el coaching es una forma de terapia psicológica "ligera" o alternativa. Sin embargo, esto no es así en absoluto.
Como se mencionó anteriormente al diferenciar ambas disciplinas, sus enfoques, objetivos y poblaciones son distintos.
La psicoterapia aborda problemas psicológicos, patologías y a menudo explora el pasado para sanar, mientras que el coaching se centra en el presente y futuro para alcanzar metas y desarrollar potencial en personas funcionalmente sanas.
Aunque algunas herramientas o técnicas puedan coincidir superficialmente (como el uso de preguntas o la escucha activa), su aplicación, profundidad y finalidad son diferentes.
Confundir coaching con psicoterapia puede llevar a buscar una intervención inadecuada para las necesidades reales de la persona.
Resumen
Es una confusión habitual que el coach funcione como un eva luador formal del desempeño del coachee, especialmente en el ámbito empresarial. La función del coach es optimizar la actuación y facilitar el desarrollo, no juzgar ni calificar formalmente el rendimiento.
Existe la percepción de que el coaching es una inversión de tiempo excesiva. Si bien requiere compromiso, los programas con mayor duración raramente superan los nueve meses, y las mejoras se perciben casi inmediatamente. Es un proceso diseñado para ser eficiente y enfocado.
Uno de los mitos más persistentes es que el coaching es un tipo de psicoterapia. La psicoterapia aborda patologías y explora el pasado para sanar, mientras que el coaching se centra en el presente/futuro y el desarrollo de potencial en personas funcionalmente sanas.
desmitificando el coaching ii no es evaluador no demanda tiempo excesivo no es psicoterapia