INGRESAR

REGISTRARSE
Buscador

Desmitificando el Coaching I (No sustituye dirección, No busca felicidad permanente, No es

Selecciona el idioma :

Debes permitir las cookies de Vimeo para poder visualizar el vídeo.

¡Desbloquea el curso completo y certifícate!

Estás viendo el contenido gratuito. Desbloquea el curso completo para obtener tu certificado, exámenes y material descargable.

*Al comprar el curso, te obsequiamos dos cursos a tu eleccion*

*Ver la mejor oferta de la web*

Desmitificando el Coaching I (No sustituye dirección, No busca felicidad permanente, No es


Aclarando Concepciones Erróneas Comunes

A pesar de la creciente popularidad y los beneficios demostrados del coaching, todavía existen numerosos mitos y concepciones erróneas en torno a su naturaleza y alcance.

Estas ideas equivocadas pueden generar expectativas poco realistas y llevar a una aplicación inadecuada de esta valiosa herramienta.

Es fundamental abordar y desmitificar estas creencias para comprender correctamente qué es el coaching, qué puede lograr y cuáles son sus límites.

Aclarar estos puntos no solo beneficia a los potenciales clientes, sino también a los propios profesionales, al establecer un marco de entendimiento más preciso sobre su labor.

Mito 1: El Coaching Reemplaza a la Dirección

Una idea errónea frecuente, especialmente en el ámbito empresarial, es creer que un programa de coaching puede sustituir a un proceso de dirección o jefatura bien articulado.

Se piensa a veces que el coach puede asumir las funciones de un jefe o líder de equipo. Sin embargo, esto no es correcto.

El coaching no sustituye a ningún jefe o jefa, ni reemplaza las responsabilidades inherentes a la dirección de personas, como la asignación de tareas, la eva luación del desempeño formal o la toma de decisiones estratégicas.

La función del coaching es complementar y mejorar los procesos de dirección existentes, facilitando el desarrollo de habilidades, la autonomía y el rendimiento del individuo dentro de la estructura organizacional, pero no asumiendo el rol directivo en sí mismo. El coach es un facilitador del desarrollo, no un sustituto del mánager.

Mito 2: El Objetivo es la Felicidad Permanente

Otro mito extendido es la creencia de que el objetivo del coaching es colocar al individuo en un estado de felicidad y bienestar permanentes.

Si bien el coaching busca indudablemente mejorar la calidad de vida y el bienestar general del coachee, no pretende inducirlo artificialmente a un estado constante de euforia o alegría irreal.

El coaching persigue un objetivo más profundo y sostenible: que el coachee aprenda por sí mismo a gestionar sus emociones, a encontrar sentido en sus acciones y a construir las bases para su propia felicidad.

Ayuda a la persona a desarrollar los recursos internos y las perspectivas necesarias para ser feliz por sí misma, afrontando los altibajos naturales de la vida con mayor resiliencia y satisfacción, en lugar de buscar un estado emocional artificialmente elevado y constante.

Mito 3: El Coaching es para Poner en Orden a Empleados Inexpertos

También se incurre a veces en el error de pensar que el coaching es una herramienta diseñada principalmente para "poner en orden" a un empleado inexperto, corregir a alguien que desconoce la empresa o solucionar problemas de rendimiento básico.

Si bien el coaching puede ayudar en el desarrollo de habilidades, su enfoque principal no es simplemente transmitir conocimientos o impartir instrucciones como lo haría una formación inicial.

El coaching trata fundamentalmente de generar aprendizaje autónomo y significativo en el coachee, facilitando que descubra sus propias soluciones y desarrolle su potencial.

No es una medida disciplinaria ni un simple entrenamiento técnico para novatos, sino un proceso de desarrollo aplicable a personas en cualquier nivel de experiencia que busquen mejorar y crecer.

Resumen

Es un error creer que el coaching puede sustituir a un proceso de dirección o jefatura bien articulado, especialmente en el ámbito empresarial. La función del coaching es complementar y mejorar los procesos de dirección existentes, facilitando el desarrollo de habilidades.

Otro mito es que el objetivo del coaching es alcanzar un estado de felicidad y bienestar permanentes e irreales. El coaching persigue un objetivo más profundo: que el coachee aprenda a gestionar sus emociones y a construir su propia felicidad con resiliencia.

También se incurre en el error de pensar que el coaching es para "poner en orden" a empleados inexpertos o novatos. El enfoque principal del coaching no es el entrenamiento técnico, sino generar aprendizaje autónomo y significativo en personas de cualquier nivel de experiencia.


desmitificando el coaching i no sustituye direccion no busca felicidad permanente no es para inexpertos

Publicaciones Recientes de coach profesional

¿Hay algún error o mejora?

¿Dónde está el error?

¿Cúal es el error?

Buscar