Prevención mediante la inteligencia emocional
Activación voluntaria de la reflexión preventiva
Teniendo muy claro que nuestras reacciones pasionales dirigen nuestro circuito mental veloz y nos empujan ciegamente hacia conductas poco lógicas, la madurez afectiva se convierte en nuestra mejor y más afilada herramienta.
Consiste, básicamente, en emplear nuestro pensamiento estructurado y analítico para domesticar esos impulsos automáticos mucho antes de que se presenten las tentaciones o conflictos reales.
Consideremos el siguiente escenario ilustrativo: hemos decidido firmemente recortar gastos superfluos para ahorrar.
Si salimos a pasear a un inmenso centro comercial llevando nuestras tarjetas de crédito disponibles en el bolsillo, inevitablemente cederemos ante un impulso consumista repentino, pues la resistencia en el momento clave siempre flaquea.
El uso correcto de la lógica preventiva implica prever anticipadamente nuestra propia debilidad temporal y tomar decisiones estructurales drásticas por adelantado para asegurar el triunfo personal.
Alteración del entorno para reducir el esfuerzo del autocontrol
Supongamos que durante toda la larga jornada laboral enfrentamos constantes ofertas directas para comprar artículos innecesarios y gastamos una cantidad enorme de fuerza de voluntad negándonos repetidamente a cada tentación.
Al retornar a nuestro hogar completamente agotados mentalmente, si encontramos un vistoso catálogo de compras posado en la mesa principal, terminaremos realizando un pedido costoso sin dudarlo.
Aquí es donde la aplicación táctica del razonamiento anticipado brilla: si verdaderamente queremos proteger nuestras finanzas, la estrategia infalible es bloquear el acceso fácil al dinero plástico y cancelar definitivamente las suscripciones a boletines promocionales.
Disminuir activamente la simple presencia visual de detonantes problemáticos incrementa exponencialmente nuestras altas probabilidades de alcanzar las metas trazadas.
Este principio fundamental de estructuración y anticipación es la esencia pura del desarrollo afectivo sólido y maduro.
Resumen
Las respuestas instintivas impulsan constantemente acciones sumamente irracionales en los humanos. Desarrollar una madurez afectiva sólida es necesario para lograr gobernar esta dinámica mental veloz.
El razonamiento lógico debe aplicarse preventivamente antes de afrontar grandes tentaciones. Confiar únicamente en resistir el deseo durante el momento crítico garantiza un fracaso absoluto.
Alterar estratégicamente nuestro entorno disminuye la necesidad de ejercer resistencia continua. Eliminar detonantes asegura una mayor probabilidad de éxito al proteger nuestras limitadas reservas cognitivas.
prevencion mediante la inteligencia emocional