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desarrollo de la interdependencia

2024-04-05

Trabajar en equipo es la clave para el éxito. Somos individuos pero hemos decidido vivir en sociedad por las ventajas que esto nos representa, la sociedad es la estructura social más eficiente que hemos encontrado para desarrollarnos y sobrevivir como especie. Reconocer las características individuales de cada persona nos permitió llevar a cabo la división del trabajo, donde cada cual se ocupa de las cosas en las que mejor se destaca. Cuando pensamos en una empresa, sea del tamaño que sea, esta funciona como una pequeña sociedad, con sus ciudadanos y su gobierno.

La interdependencia es uno de los factores más importantes dentro de cualquier negocio, si se quiere aprovechar el máximo potencial de cada uno de los integrantes de este. En la presente guía profundizaremos un poco más sobre este tema y sus ventajas dentro de nuestro negocio.

La dependencia

Antes de adentrarnos en el estudio del concepto de la interdependencia, comenzaremos por analizar qué es la dependencia. La dependencia, en lo que al comportamiento del trabajador se refiere, alude a la necesidad por parte del empleado de recibir una constante orientación por parte del jefe. El superior hará de cerebro en todo momento, dejando muy poco espacio para el desarrollo espontáneo del obrero.

Este sistema cuenta con muchos problemas, en primer lugar crea un lazo poco sano entre la estabilidad y eficiencia del supervisor o jefe, con la productividad del trabajo. Las malas orientaciones, los errores o un mal día del jefe puede ser suficiente para arruinar el trabajo del obrero por completo. Otro problema muy evidente es el desaprovechamiento de los recursos individuales del trabajador, cada persona tiene talentos y habilidades propias, que si no se desarrollan de forma espontánea no pueden ser mostradas. Quizás tu trabajador es un buen diseñador, pero si el jefe no le brinda cierto espacio de improvisación pudiera desaprovecharse por completo su talento.

Sucede que en muchas ocasiones contratamos a alguien para que nos administre las redes sociales, luego descubrimos que esa persona no solo es muy buena en su trabajo, sino que posee habilidades y talentos que puede explotar en otras esferas, claro que bajo un régimen de dependencia esto sería imposible de conocer.

La independencia

Contrario a la dependencia, la independencia es dejar al libre albedrío todo el desarrollo del empleado. Esto es extremadamente peligroso, porque la falta de orientación y supervisión puede desencadenar en que el trabajo se haga de forma deficiente. El supervisor juega un papel muy importante, este no debe ser obviado, porque de lo contrario el empleado no contará con la guía adecuada para corregir a tiempo una mala ejecución del trabajo, que derivará en pérdida de tiempo y de recursos económicos.

La interdependencia

La interdependencia es una combinación balanceada entre da dependencia y la independencia. Lo que se persigue es que el trabajador cuente con una orientación y supervisión general del jefe, pero que su sistema de trabajo le permita contar con la libertad suficiente para innovar, aportar y razonar.

La interdependencia es la fórmula para garantizar que se realizará el trabajo que se desea sin suprimir los aspectos adicionales que pudiesen aportar más valor al trabajo. Si lo que se quiere es tener un personal cualificado para manejar nuestra contabilidad, procuraremos que este personal tenga espacio para aconsejarnos, desarrollar iniciativas propias y sobre todo valoraremos que él es el experto y no nosotros, por lo que su opinión en cuestiones de contabilidad deberá tener más atención que la del jefe.

De esta forma, si el jefe tiene un mal día, esto no debe afectar la productividad de su empleado, el cual sabe trabajar de forma independiente y no necesita el constante control de su superior.