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Evita las comparaciones

2024-04-05

Uno de los aspectos que más presión puede ejercer en los emprendedores primerizos es estar comparándonos constantemente con nuestra competencia o con otros emprendedores. Las comparaciones a nivel empresarial no solo no son sanas, sino que tampoco son justas. Las condiciones en las que se desarrolla una empresa difieren totalmente de las condiciones en las que se desarrolla otra, es por ello que debes evitar las comparaciones y centrarte en tus propios resultados y acciones. Tus líneas de resultados no se miden a raíz de los resultados de la competencia, es tu desempeño personal, la gestión que hagas sobre tu empres y las condiciones especiales que concierne a esta, las que van a definir la velocidad con la que progresa.

En la presente guía estaremos abordando la temática de las comparaciones y la importancia de evitarlas para centrarnos en nuestro propio progreso y resultados personales.

Las comparaciones no son justas

El primer motivo elemental por el cual debes evitar realizar todo tipo de comparaciones con tu empresa es porque las comparaciones no son justas. Cada empresa ha crecido y se ha desarrollado con sus propias condiciones, respondiendo al momento en el que se encontraba el mercado, el apoyo recibido y las circunstancias aleatorias que juegan su papel a modo de suerte. Comparar nuestra empresa con otra puede hacernos perder la perspectiva del valor que tienen los resultados que hemos alcanzado, ya que cuando vemos que nuestros resultados no son similares o son inferiores a los que posee la empresa con la que nos estamos comparando, podemos desanimarnos y sentir frustración cuando en verdad no sabemos las condiciones reales con las que se ha desarrollado esta empresa.

Da igual si ambas empresas responden a la misma industria y mercado, existen una serie de elementos que no se pueden medir y que escapan a nuestras estadísticas, por lo que lo más inteligente es medirnos acorde a nuestros resultados personales.

Atiende a tu progreso personal

Para medir el progreso de tu empresa lo mejor es atender a tus resultados personales, llevar las estadísticas y el control de tus resultados, será el mejor indicativo para saber si estás progresando o no. No debe afectarte el hecho de que tu competencia esté teniendo mejor desempeño que tú, siempre que los resultados de tu empresa mejoren, lo que haga tu competencia no tiene por qué afectarte.

El estudio de la competencia como estrategia es válida. Todas las grandes empresas realizan estudios sobre los resultados de su competencia, esto se hace para saber qué porción del mercado está tomando en estos momentos las empresas rivales, e idear estrategias eficaces en pos de aventajarlas.

El problema radica en querer tomar estos estudios como indicativo de nuestro desarrollo, siempre que estudies a tu competencia y seas capaz de establecer la independencia entre sus resultados y los tuyos, estarás actuando de forma inteligente.

Estudiar a la competencia

Como hemos dicho anteriormente, estudiar a la competencia y compararse con ella son dos cosas muy distintas. Cuando estudiamos a la competencia buscamos obtener datos que sean valiosos para nuestra empresa y de esta forma poder planificar nuestras estrategias con el objetivo de tomar cierta ventaja en el mercado.

El estudio de la competencia también busca detectar los errores y los aciertos más pronunciados de esta, para usarlos a nuestro favor. No está mal que aprendas de tu competencia o que incluso intentes imitarla en algún que otro proceso, solo debes tener cuidado de guardar la distancia adecuada para no caer en el sesgo de creer que comparten las mismas condiciones y que por ende pueden aspirar a los mismos resultados realizando acciones similares.