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Desventajas de una actitud reactiva

2024-04-05

La forma en la que afrontamos las dificultades y cómo manejamos nuestras emociones definen mucho el tipo de persona que somos. Por lo general se suele hablar de actitudes proactivas y actitudes reactivas. Las personas que se muestran proactivas son más eficientes en la solución de problemas y suelen encarar las dificultades de forma estratégica, no se detienen ante las adversidades ni permiten que su estado de ánimo decaiga ante las dificultades.

La actitud reactiva se muestra de forma totalmente contraria a la proactiva. Las personas que poseen una actitud reactiva no son capaces de adaptarse a los cambios con mucha facilidad, suelen juzgar a otros por sus propios problemas y presentan un estado anímico inestable que no les permite ser consistentes con sus acciones.

Durante el desarrollo de la presente guía estaremos abordando algunas de las desventajas más significativas de mantener una actitud reactiva de cara a las circunstancias complejas que debemos de enfrentar.

Problemas en el manejo de las emociones

Las personas que poseen una actitud reactiva no suelen controlar de forma eficaz sus emociones en los momentos de dificultad. Esto conlleva a que sea más complejo elaborar estrategias de forma celera sin que nuestras emociones nublen nuestro pensamiento. Los problemas a la hora de manejar las emociones parten del lado irracional de nuestro cerebro, quien nos provoca una serie de sesgos que no nos permite discernir con claridad entre aquello que es verdaderamente importante y lo que no lo es.

La actitud reactiva está condicionada por una serie de pensamientos conformistas, negativos y derrotistas, que detienen nuestros impulsos a la hora de actuar bajo la creencia de que las cosas se solucionarán sin que tengamos que hacer nada al respecto. Dicho esto, la persona reactiva se sienta a esperar que los problemas desaparezcan, no se involucran en su solución ni toman acciones para evitar daños mayores.

Incoherencias en la toma de decisiones

Otra de las desventajas más significativas presentes en la actitud reactiva es la inconsistencia e incoherencia a la hora de tomar decisiones. Debido a que las personas reactivas no suelen actuar bajo estrategias planificadas, sino que se mueven motivados por los sentimientos que manifiesten en el momento, es común apreciar como este tipo de personas no logran concretar sus acciones ni mantener una línea coherente al actuar.

Las personas con actitud reactiva cambian de parecer con mucha facilidad, no se toman el tiempo de comprobar si una idea es buena o mala, en dependencia del estado de ánimo que presenten pueden estar más o menos dispuestos a actuar. Esta serie de elementos no contribuyen a que podamos formular respuestas serias ante las dificultades, ya que la constante inestabilidad en el pensamiento de estas personas hace que sea imposible medir los resultados a largo plazo.

Alta influencia del entorno que los rodea

Una tercera desventaja presente en las personas con actitud reactiva es que son muy influenciables por el entorno que los rodea. La falta de criterio propio y visión individual de los problemas, los conduce a tomar decisiones basadas en la perspectiva de personas ajenas a los hechos. La actitud reactiva conduce a no querer pensar en las soluciones, por lo que la vía más fácil es dejarse guiar por lo que desean otras personas y no por lo que deseamos nosotros.

La actitud reactiva conlleva a que estemos cambiando nuestras decisiones con facilidad, todo en dependencia de con quién hablemos o qué recomendación nos hagan en el momento. No nos tomamos el tiempo en detenernos a analizar de dónde provienen las propuestas que nos llegan, cualquier solución parece válida siempre que no tengamos que implicarnos de forma activa en ella.