Estrategias de Aislamiento Social
Eliminación de redes de apoyo para aumentar la dependencia
El aislamiento es el paso preparatorio para el control total. Un manipulador sabe que una víctima con una red de apoyo sólida (amigos, familia, colegas) es difícil de abusar, ya que tiene perspectivas externas que pueden validar su realidad y ofrecer ayuda.
Por ello, el objetivo estratégico es cortar sistemáticamente estos lazos, cerrando las vías de escape emocional y físico de la víctima.
Al eliminar los recursos externos, el manipulador se convierte en la única fuente de realidad, afecto y apoyo de la víctima.
Esto incrementa exponencialmente la dependencia; la persona siente que "no tiene a nadie más" y que su supervivencia emocional o profesional depende exclusivamente de complacer al manipulador.
En entornos coercitivos como sectas o relaciones abusivas, este proceso es fundamental para que técnicas posteriores, como el gaslighting, funcionen sin interferencias externas.
"Divide y vencerás": sembrar conflictos entre la víctima y su entorno
Para lograr el aislamiento sin parecer abiertamente autoritario, el manipulador emplea la táctica de "divide y vencerás".
Primero, estudia meticulosamente la dinámica de las relaciones de la víctima para identificar grietas o tensiones preexistentes.
Luego, actúa como un agente provocador, reavivando viejos conflictos o sembrando desconfianza.
Puede sugerir sutilmente que un familiar no quiere lo mejor para la víctima o que unos amigos la critican a sus espaldas. En el ámbito laboral, esto se traduce en la difamación selectiva.
El manipulador puede hablar mal de la víctima a sus espaldas para dañar su reputación, logrando que los compañeros se alejen o dejen de apoyarla.
Al mismo tiempo, puede convencer a la víctima de que sus colegas están en su contra.
Este doble juego crea un muro de incomunicación, dejando a la persona sola y vulnerable ante las demandas del agresor, quien a menudo se presenta falsamente c
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