Reescritura de Narrativas y [El Trabajo]
Identificación de historias falsas
Nuestra mente es una máquina de generar historias para dar sentido a la realidad, pero muchas de estas narrativas son "falsas" en el sentido de que no son útiles y generan sufrimiento innecesario.
Una historia verdadera debería hacernos sentir expandidos y capaces; una historia falsa nos hace sentir pesados, deprimidos y bloqueados.
Por ejemplo, pensamientos como "soy perezoso por naturaleza" o "nadie conoce mi verdadero yo incompetente" son narrativas que defendemos a menudo sin cuestionar su utilidad.
Estas historias suelen funcionar como mecanismos para evitar el cambio o justificar el estancamiento.
El primer paso para reescribirlas es detectarlas y preguntar: "¿Esta historia me ayuda a crecer o me mantiene pequeño y asustado?".
Inversión del pensamiento
Una vez identificado un pensamiento limitante, aplicamos técnicas de inversión para desafiar su validez absoluta.
Si el pensamiento es "es demasiado difícil para mí", la metodología de indagación sugiere preguntar: "¿Es eso absolutamente verdad? ¿Puedo saber con certeza que es imposible?". A menudo, la respuesta honesta es "no".
Luego, buscamos la inversión o el pensamiento opuesto que podría ser igualmente verdadero o más útil, como "puede ser difícil, pero es posible aprenderlo".
Este proceso no se trata de pensamiento positivo ingenuo, sino de encontrar una narrativa que sea funcional y que reduzca la respuesta de estrés biológico (cortisol, adrenalina) que bloquea nuestra capacidad de resolución de problemas.
El poder del "Hasta ahora"
Una herramienta lingüística simple pero poderosa para combatir las creencias de identidad fija (como "siempre he sido desorganizado" o "nunca seré un líder") es la adición de la frase "hasta ahora". Al decir "no he sido organizado...
hasta ahora", transformamos instantáneamente una sentencia de por vida en una descripción de una etapa pasada.
Esta pequeña modificación gramatical introduce la posibilidad de cambio y nos alinea con una "mentalidad de crecimiento".
Nos permite reconocer nuestras dificultades pasadas sin condenar nuestro futuro, abriendo el espacio mental necesario para adoptar nuevas conductas y dejar de defender nuestras limitaciones como si fueran rasgos inmutables de nuestra personalidad.
Resumen
Nuestra mente genera constantemente historias para dar sentido a la realidad, pero muchas son narrativas falsas que, lejos de ayudarnos, justifican el estancamiento y generan sufrimiento innecesario, manteniéndonos pequeños y asustados.
Mediante la inversión del pensamiento, podemos desafiar creencias limitantes absolutas como "es imposible", encontrando narrativas opuestas igualmente verdaderas pero más funcionales que reducen el estrés biológico y desbloquean nuestra capacidad resolutiva.
Añadir la frase "hasta ahora" a nuestras sentencias negativas sobre identidad transforma una condena perpetua en una etapa pasada, introduciendo la posibilidad de cambio y alineándonos con una mentalidad de crecimiento.
reescritura de narrativas y el trabajo